Morena frena desechar reforma a diputación migrante en CDMX

Ciudad de México. En una ríspida videosesión celebrada el pasado 7 de julio, la Comisión de Personas Migrantes Originarias de la Ciudad de México rechazó, con tres votos en contra y dos a favor, el dictamen que proponía desechar la iniciativa de reforma al artículo 20 bis del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales local en materia de diputación migrante.

La propuesta de reforma, promovida por el diputado Juan Estuardo Rubio Gualito, plantea modificar la fórmula de asignación de la diputación migrante al incorporar a la votación emitida en el extranjero, los sufragios por fuerza política de los 33 distritos de la capital.

Rubio Gualito, legislador de Morena por el Distrito 22 de Iztapalapa, proviene del gremio de los trabajadores de limpia y recolección de basura de la Ciudad de México. Con un perfil estrictamente sindical y volcado a la defensa de derechos laborales locales, el legislador —quien también preside la Comisión de Asuntos Laborales— impulsa esta agenda como parte de la vinculación parlamentaria del partido oficialista, careciendo de un historial previo de activismo transnacional o binacional.

El dictamen de rechazo advertía que este tipo de cómputo vulnera los principios de supremacía constitucional, progresividad y representación política efectiva, al alterar la naturaleza de la representación migrante mediante legislación secundaria.

Durante el debate, el diputado presidente de la comisión y legislador migrante, Raúl de Jesús Torres Guerrero (PAN), junto con el diputado Omar Alejandro García Loria (PRI), acusaron a Morena de intentar “aniquilar” y “quitar el voto directo” a los capitalinos en el exterior al diluir su representación en la bolsa general de votantes de la Ciudad de México.

Torres Guerrero calificó la propuesta como un retroceso de décadas y un precedente peligroso que atenta contra la progresividad de los derechos de la diáspora.

Por su parte, el diputado promovente, Juan Estardo Rubio Gualito, rechazó las acusaciones y defendió la constitucionalidad de su propuesta. Aseguró que la iniciativa no elimina el voto de los residentes en el extranjero ni desaparece la diputación migrante, sino que busca vincular dicha representación con la voluntad democrática de todo el pueblo capitalino.

Argumentó que el diseño actual excluye a miles de ciudadanos residentes en la capital de la elección del diputado migrante, que no es una entidad independiente del Congreso, por lo que se hace necesaria la incorporación de la votación por fuerza política en los 33 distritos. Asimismo, lamentó las descalificaciones personales y partidistas emitidas por la oposición durante la sesión.

Al someterse a votación nominal, el bloque de Morena cerró filas en contra de desechar la iniciativa. El voto de Rubio Gualito fue respaldado por la diputada Judith Vanegas Tapia y el diputado Alberto Vanegas Arenas.

Ambos legisladores, sin parentesco familiar directo, limitaron su participación a un escueto “en contra”, además de su pase de lista.

Vanegas Tapia, médica cirujana y exalcaldesa de Milpa Alta (2021-2024), cuenta con una trayectoria enfocada en la salud pública y los programas de bienestar social en las zonas rurales del sur de la ciudad.

Por su parte, Vanegas Arenas es un cuadro surgido del movimiento estudiantil de la UNAM de 1999 y del obradorismo de base, cuya experiencia gubernamental se ha concentrado en el desarrollo social en la alcaldía Tlalpan, de donde llegó al Congreso por la vía plurinominal.

Al igual que el promovente, ninguno de los dos cuenta con antecedentes formales de trabajo organizativo o enlace político con la diáspora mexicana radicada en el extranjero.

En contraste, los diputados Raúl de Jesús Torres Guerrero (PAN) y Omar Alejandro García Loria (PRI) votaron a favor de desechar el proyecto. Al no alcanzarse la mayoría absoluta requerida para aprobar el dictamen de desecho, la propuesta de reforma de Morena continúa viva.

El expediente será turnado a la comisión dictaminadora principal para continuar con su proceso legislativo, el cual podría incluir un esquema de parlamento abierto para escuchar a la comunidad migrante.