Un encuentro inesperado en Nantes
A finales de mayo de 2026, durante una intervención en un foro en Nantes para celebrar los 200 años de relaciones diplomáticas entre México y Francia, un grupo de ciudadanos franceses se acercó a interrumpir la actividad. Se identificaron como defensores de derechos humanos, principalmente simpatizantes de los movimientos de izquierda y activistas solidarios con las luchas de los pueblos del mundo. Frente a la euforia de la celebración y de manera no violenta, comenzaron a acusar al gobierno mexicano de estar coludido con el narcotráfico y de causar daño a las comunidades indígenas del Istmo de Tehuantepec a través del megaproyecto del Corredor Interoceánico y de militarizar el país.
La sorpresa fue mayúscula, pero la respuesta no se hizo esperar. Conocedora del cambio profundo que vive México; un país que ya no es el de antes, que ha dejado atrás las políticas de corrupción, de represión y abandono, se pudo responder con claridad pues conocemos perfectamente la misión del Programa de desarrollo del Istmo de Tehuantepec que busca impulsar el desarrollo de toda la región de una manera integral, sostenible y sobre todo incluyente, sabemos que la prioridad de las administraciones que han estado sostenindo el proyecto es el respeto de la historia, la cultura y las tradiciones no solo de Oaxaca o de Veracruz, sino de todo el paìs y en esta región, particularmente, se está construyendo una plataforma logística que integra los servicios portuarios con el transporte ferroviario, conectando así el Pacífico con el Atlántico. Todo esto se hace con el objetivo de que las comunidades sean parte del desarrollo y reciban beneficios reales, no solo el paso de la mercancía.
Las acusaciones que aquellos desconocidos esgrimían no provenían de fuentes periodísticas ni eran fruto de una investigación profunda, sino de la gira europea que desde mediados de mayo recorre Francia. El protagonista de esa gira es Carlos Beas Torres, quien se presenta como delegado de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) y del Congreso Nacional Indígena (CNI).
Las 15 reuniones de Carlos Beas Torres en Francia y su agenda europea
Beas Torres inició su recorrido en Compiègne el 11 de mayo y realizó más de 15 reuniones en ciudades como Lille, Marsella, Forcalquier, Toulouse, París, Dijon, Montagne Limousine, Poitiers, Melle, Les Sables-d’Olonne y Notre-Dame-des-Landes, antes de concluir su primera etapa francesa el 31 de mayo. La gira se extenderá durante el mes de junio a España, Bélgica, Dinamarca, Alemania y Suiza, para volver a Francia del 9 al 12 de julio.
El objetivo declarado de su gira, según los textos que presentan los sitios de internet que promueven su visita, es informar sobre la situación actual del Corredor Interoceánico, la “represión” y la “militarización” en la zona del Istmo y demás regiones del país, la presencia del crimen organizado; así como tejer alianzas internacionalistas para defender los territorios y fortalecer las resistencias de los pueblos indígenas de México.

Lo que el activista denuncia ante la audiencia europea
En los materiales de difusión que acompañan la gira de Carlos Beas Torres se incluye una denuncia sobre la situación de violencia en la Montaña Baja de Guerrero. Comunidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán viven desde hace años hostigamiento armado, desplazamiento forzado y terror impuesto por el grupo criminal conocido como Los Ardillos. El comunicado sostiene que este grupo actúa bajo la protección y complicidad de distintos niveles de gobierno y de sus fuerzas de seguridad. En los últimos meses los ataques se han intensificado con agresiones armadas y bombardeos con drones contra comunidades vinculadas al Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ). Esta violencia ha provocado el desplazamiento de cientos de familias indígenas y ha puesto en riesgo la vida de mujeres, niñas, niños y personas mayores. Quienes difunden el comunicado afirman que, hasta ahora, suman 76 integrantes del CIPOG-EZ asesinados y 25 permanecen desaparecidos.
En su entrevista con RFI el 1 de junio de 2026, Beas Torres desarrolló varios argumentos centrales de su crítica. Afirmó que el Corredor Interoceánico ha significado un proceso de despojo de tierras y daños ambientales, con zonas donde se han derribado árboles para ampliar las vías del ferrocarril. Señaló que la región está bajo control militar, que hay militares que amenazan a los habitantes de los pueblos de destruir sus casas si no desalojan el territorio y que existe una presencia creciente de delincuencia organizada. Acusó al gobierno de violar el derecho a la información y mencionó la construcción de parques eólicos en una superficie de 18 mil hectáreas con casi 2 mil aerogeneradores cuyo únicos beneficiarios son las empresas transnacionales. Denunció que los beneficios del proyecto son nulos para las comunidades locales y que existe una situación de violencia contra defensores del territorio, incluido un ataque personal que sufrió el 17 de enero de 2026 en carretera.


Además, la organización UCIZONI ha denunciado la escalada de violencia e intimidación contra Beas y su equipo. De acuerdo con un comunicado del Congreso Nacional Indígena del 22 de enero de 2026, las agresiones incluyeron una ráfaga de metralleta en la parte trasera del domicilio de Beas, en Rincón Viejo, estado de Oaxaca, avistamientos de sujetos armados y dos individuos que se presentaron como supuestos empleados de la Fiscalía General de la República en las oficinas de la organización.
También han cuestionado el peritaje de la FGR sobre el descarrilamiento del tren ocurrido el 28 de diciembre de 2025, que dejó 14 personas fallecidas, al considerar que la investigación responsabilizó al eslabón más débil, es decir, los responsables de controlar la velocidad del tren y no incluyó factores como la calidad de los materiales o el trazo de las vías.
Una aproximación alternativa a los mismos hechos
Las cifras oficiales y los testimonios recogidos en la región ofrecen una perspectiva complementaria sobre el mismo proyecto. El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) es una plataforma logística multimodal que abarca los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas. Incluye cuatro puertos (Coatzacoalcos, Salina Cruz, Dos Bocas y Puerto Chiapas) interconectados mediante el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, que opera en tres líneas principales: la Línea Z (Coatzacoalcos-Salina Cruz, 308.5 km, inaugurada en diciembre de 2023), la Línea FA (que conecta con la Refinería Olmeca y el Tren Maya, en operación desde septiembre de 2024) y la Línea K (que llegará hasta la frontera con Guatemala, en proceso de conclusión).
Desde diciembre de 2025, el tren suburbano El Tehuanito ofrece dos rutas de pasajeros de bajo costo a lo largo de 189 kilómetros. La ruta Tehuanito Norte conecta Ubero con Ixtepec con nueve estaciones, y la ruta Tehuanito Sur conecta Unión Hidalgo con Salina Cruz con siete estaciones, funcionando de lunes a viernes. A la fecha, el sistema ha transportado 134 mil 903 pasajeros y movilizado 889 mil 920 toneladas de carga. La infraestructura también ha generado mil 100 empleos directos y cuatro mil 400 indirectos solo en el ramal Roberto Ayala-Dos Bocas, y los Polos de Desarrollo para el Bienestar distribuidos a lo largo del corredor ofrecen incentivos fiscales a empresas que invierten en la región, promoviendo la llegada de inversiones y la generación de fuentes de empleo local.
Es fundamental dar a conocer que lo que para el activista es una militarización en realidad es la presencia de la Secretaría de la Marina en la región pues es la dependencia responsable de la administración del proyecto, en el cual participan empresas como Mota-Engil México, filial de la constructora portuguesa, que obtuvo contratos para la rehabilitación de más de 300 kilómetros de vías férreas, Grupo Constructor Urcedic, encargado del desarrollo del polo de San Juan Evangelista, en Veracruz, Proistmo, empresa responsable del polo de Texistepec, uno de los puntos estratégicos del corredor.

La campaña de desprestigio y los riesgos para la diáspora mexicana
El encuentro en Nantes se suma a las narrativas de diversos grupos que al igual que con el Tren Maya, el AIFA e incluso el tren México-Querétaro, han generado una serie de acusaciones con la misma fórmula, decir que los pueblos originarios están en contra, que no hubo consulta, que se está contaminando e incluso desplazando a las comunidades; ahora es Carlos Beas Torres quien difunde en Europa una visión parcial del Corredor Interoceánico.
En caso de que sus denuncias sobre violencia y amenazas en la región del Istmo hayan sido presentadas, cierto es que las autoridades competentes deben de investigar y dar garantías, pero lo que hasta ahora se sabe es que Carlos Beas omite información crucial. La gira europea no menciona los miles de empleos generados, los polos de desarrollo que atraen inversión a una región históricamente abandonada, ni el Tehuanito que ya está mejorando la movilidad de las comunidades istmeñas.
La estrategia presidencial frente a la desinformación
En el contexto de las diversas campañas de desprestigio, la presidenta Claudia Sheinbaum y la consejera jurídica de Presidencia, Luisa María Alcalde, anunciaron una campaña para contrarrestar estas campañas de desinformación que califican como impulsadas por sectores de la derecha. “Derecho de Réplica” es el nombre del programa cuyo objetivo será “desmentir” las noticias falsas que se detecten durante la semana. Este programa semanal comenzó el 3 de junio y será transmitido por el canal del Gobierno de México todos los miércoles a las 17:00hrs según informó la presidenta.

Con anterioridad, ya se había dado un paso decisivo durante la XXXVII Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados (REC 2026), celebrada del 5 al 7 de enero de 2026. En ese encuentro, la presidenta instruyó a las y los representantes diplomáticos y consulares de México a alinear su labor con los objetivos del sexenio, promoviendo activamente los megaproyectos estratégicos del país, incluyendo el CIIT, entre sus prioridades de política exterior para 2026. Esta movilización diplomática busca contrarrestar en el extranjero las narrativas que omiten el impacto social y económico positivo de obras como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico.
Este tipo de narrativas no solo dañan la imagen del gobierno mexicano. También ponen en riesgo la integridad de los mexicanos que residen en el exterior. Cuando grupos autodenominados defensores de derechos humanos interpelan a mexicanos que celebran los 200 años de amistad entre México y Francia, los acusan de pertenecer a un gobierno coludido con el narco, los exponen a señalamientos infundados. Esta confrontación callejera es peligrosa y vulnera la seguridad de los connacionales. La experiencia en Nantes demuestra que las campañas orquestadas por grupos u organizaciones que no parecen transparentes ni autónomos, llegan a los territorios europeos transformadas en instrumentos de presión directa contra los propios migrantes.

El derecho a disentir y la responsabilidad de informar
México es un país que garantiza las libertades de expresión, asociación y tránsito. Carlos Beas Torres tiene todo el derecho a viajar por Europa y exponer su versión de los hechos. Sin embargo, la comunidad mexicana en el exterior, así como el público que asiste a estos eventos libremente, también tiene el derecho a conocer la versión complementaria. La ardua labor de dar a conocer los logros de un gobierno que, por primera vez, está invirtiendo en el sur-sureste del país con una perspectiva de justicia social resulta complicado para los grupos de mexicanos organizados que de manera solidaria se suman a la estrategia de la presidenta. Ellos no cuentan más que con la intención de comunicar al mundo que México atraviesa un interesante y profundo proceso de transformación. A diferencia de ellos, personas como Carlos Beas visiblemente cuentan con un respaldo internacional, financiamiento y una logística que parece muy costosa.
La defensa de la soberanía y el derecho a una historia completa
Los mexicanos y mexicanas que residen en Europa contribuyen a la tarea de difundir información verificada, participando en los espacios de diálogo que abran el debate y exigiendo que cualquier acusación contra el gobierno y las políticas públicas implementadas se sustente en pruebas, no en omisiones interesadas. México es un país soberano que construye su propio camino hacia el desarrollo, sin tutelajes externos. El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec es una pieza central de esa estrategia, y su defensa es también la defensa del derecho de las comunidades del sureste a un futuro con empleo, movilidad y bienestar. Quienes critican el proyecto desde Europa tienen derecho a hacerlo, pero también tienen la responsabilidad de contar la historia completa. Ocultar los beneficios para magnificar los daños es un acto de manipulación que la diáspora mexicana no puede resignarse a tolerar. La información es nuestra herramienta más poderosa, y en Enlace MexAmérica/Siempre4TMundial continuaremos ejerciendo una comunicación que permita a los mexicanos en el exterior tomar decisiones informadas y, si lo deciden, defender con orgullo los avances de su país desde cualquier rincón del mundo.

Colaboradora de Enlace Mexamerica. Licenciada en Relaciones Internacionales, licenciada en Economía, Maestra en estudios sustentables regionales y metropolitanos.
Promotora de la Cuarta Transformación y del Humanismo Mexicano más allá de las fronteras de mi querida patria.
Miembro de una familia binacional con muchos motivos de orgullo de ser mexicana.

