Washington y Ciudad de México. A seis años de que se firmara lo que en su momento para Trump era “el mejor acuerdo” y que dio paso al renovado Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ahora resulta que el gobierno estadounidense, en el segundo mandato de Trump, formaliza su postura de no renovarlo con lo que abre paso paso a un esquema de revisiones anuales.
A través de un comunicado emitido este 1 de julio por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), el embajador James Greer confirmó que, tras la reunión virtual conjunta celebrada por la Comisión del T-MEC, Estados Unidos no extenderá de manera automática el tratado por un nuevo periodo de 16 años.
La medida responde a una política económica proteccionista orientada a mitigar los déficits comerciales de Washington y a corregir lo que consideran “deficiencias” operativas del acuerdo.
No hay ruptura comercial
Ante la incertidumbre que el anuncio pudiera generar en los mercados, tanto el gobierno de los Estados Unidos como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclararon de manera contundente que el T-MEC no se ha terminado ni se cancela de forma inmediata.
“El Tratado continúa por los próximos 10 años, con su vigencia pactada hasta el año 2036. Lo que inicia ahora es un proceso de revisión año con año”, precisó la mandataria mexicana durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
De acuerdo con lo estipulado en el Artículo 34.7 del propio documento normativo, al no existir la ratificación unánime para la prórroga automática de 16 años (mecanismo que México y Canadá sí respaldaron por escrito), la vigencia original se congela en el horizonte de los 10 años restantes. Durante este lapso, las comisiones de los tres países definirán en los próximos meses las reglas y características bajo las cuales se llevarán a cabo las evaluaciones anuales.
Asimismo, Sheinbaum destacó que la prórroga a largo plazo no queda descartada de manera definitiva, ya que las partes conservan la facultad legal de acordar la extensión de 16 años en cualquier momento de los próximos tres o cuatro años, si se resuelven las controversias bilaterales.
Foco en aranceles y la Sección 232
En la conferencia virtual de este miércoles participaron el embajador James Greer (EE. UU.), el ministro Dominic LeBlanc (Canadá) y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
La administración mexicana adelantó que el enfoque de las mesas de negociación no estarìa centrado en el articulado general del T-MEC, sino en aspectos específicos y medidas arancelarias impuestas unilateralmente por la Casa Blanca, tales como los gravámenes al acero, al aluminio y las restricciones al sector automotriz derivadas de la aplicación del decreto estadounidense conocido como “Sección 232”.
México defenderá la complementariedad de las cadenas de valor en la región norteamericana, con el argumento de que el tratado disminuye los precios a los consumidores estadounidenses y que los tres países compiten mejor a nivel global si se mantienen integrados.
Próximos pasos: Reunión en Ciudad de México
La actividad diplomática y técnica no se detendrá. Como parte de la agenda de la revisión conjunta ya programada, delegados técnicos de la USTR y del equipo comercial de los Estados Unidos viajarán a México la semana del 20 de julio para sostener la tercera ronda de negociaciones bilaterales cara a cara.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acudirá este jueves 2 de julio a la conferencia matutina del gobierno federal para desglosar con mayor detalle el balance de la sesión virtual de hoy y delinear la ruta crítica de la defensa comercial soberana de México ante los retos que plantea el nuevo esquema de fiscalización anual norteamericano.
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