Ciudad de México. Ante la postura del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, manifestada en la red social X, respecto a la urgencia de unificar esfuerzos en el combate a los cárteles del narcotráfico, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó esta mañana en Palacio Nacional que hay coincidencia.
Sin embargo hizo énfasis en la necesidad de una labor conjunta frente a los problemas compartidos y en delimitar las funciones diplomáticas, al tiempo que exigió un respeto irrestricto a la soberanía y a los asuntos políticos internos del país.
El diplomático estadounidense había señalado que la lucha contra el crimen organizado debe unir a ambas naciones para garantizar la seguridad de las poblaciones fronterizas, argumentó que politizar este desafío debilita la cooperación bilateral.
Al respecto, la jefa del Ejecutivo federal coincidió en que la violencia provocada por la delincuencia organizada requiere de una respuesta coordinada, pero precisó que dicha colaboración debe darse bajo un esquema donde cada país actúe estrictamente dentro de su propio territorio.
Asimismo, hizo un llamado respetuoso para que los embajadores se limiten a las tareas de coordinación y cumplan con los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Como parte fundamental de la estrategia gubernamental para salvaguardar la soberanía nacional frente a las presiones externas, la presidenta Sheinbaum anunció una movilización social basada en la concientización ciudadana.
Para ello, reiteró la convocatoria al pueblo de México a participar activamente en un proceso de organización comunitaria a través del llamado a asambleas informativas sobre la Transformación y la defensa de la patria.
La estrategia gubernamental y ciudadana se desplegará mediante un proceso de concientización pública en el que se convocó formalmente a la población a integrarse a estas jornadas informativas.
El propósito de estos encuentros populares será realizar un profundo contraste histórico para recordar cómo funcionaba el país en administraciones anteriores y cómo se gestiona en la actualidad, al incorporarse también el análisis de la información y las narrativas que provienen desde el extranjero como parte de la resistencia soberana.
Finalmente, la mandataria recalcó que, si bien se busca mantener una buena relación con los Estados Unidos, esto requiere exigir de forma permanente el respeto a la soberanía nacional; un deber que, según sus palabras, no corresponde de manera exclusiva a la Presidencia de la República, sino que constituye una alta responsabilidad compartida por todas y todos los mexicanos.
He trabajado para el periodismo con compromiso y constancia desde que dejé las aulas universitarias, a las que vuelvo de vez en cuando, no tanto como quisiera. El medio impreso unomásuno me formó en el orden, rigor y escrúpulo de esta labor tan noble y enriquecedora.

