Los No Alineados: el bloque de los 120 países que casi nunca aparece en tus noticias

Movimiento de los paises no alineados

Serie: El Sur Global y los bloques que no aparecen en tus noticias. 1 de 3

Parte 1: Los No Alineados, el bloque de 120 países y 4.400 millones de personas

Si preguntas a cualquier persona en Europa o América Latina qué es el Movimiento de Países No Alineados, la respuesta más probable es un gesto de duda. Si preguntas cuántos países lo integran, el silencio es casi absoluto. Y sin embargo, estamos hablando de 120 naciones, casi dos tercios de los miembros de la ONU, que representan el 55 por ciento de la población mundial.

El desconocimiento sobre este bloque puede deberse a que los grandes medios de comunicación, los que marcan la agenda informativa global, dedican escaso espacio a este tipo de organismos. Sus cámaras apuntan a Washington, a Bruselas, a las cumbres del G7 y de la OTAN. Los foros donde se reúnen los países que no se alinean con las potencias dominantes permanecen en un cono de sombra. Por eso, desde Enlace Mexamérica y siempre4Tmundial hemos decidido dedicar tres reportes consecutivos a estas estructuras internacionales que, aunque invisibles en la prensa convencional, mueven piezas clave del tablero global.

Este es el primero de esa serie. Hoy hablamos de los No Alineados. En la segunda entrega abordaremos los BRICS. En la tercera, el encuentro que reunió a ambos en septiembre de 2026 y que marcará el rumbo del Sur Global en los próximos años.

Qué es el Movimiento de Países No Alineados

El Movimiento de Países No Alineados es una organización internacional que agrupa a Estados que se declaran independientes de los bloques militares y políticos dominantes. Su principio fundacional es la no alineación: la negativa a integrarse en alianzas militares como la OTAN o el extinto Pacto de Varsovia, y la defensa de la soberanía, la autodeterminación y la igualdad entre las naciones. Este espacio de coordinación política y diplomática permite a sus miembros hacer valer sus intereses colectivos frente a las potencias hegemónicas. Sus decisiones no son vinculantes, pero su peso demográfico y su capacidad de articulación en foros como la ONU le otorgan una influencia considerable.

Cómo nació: de Bandung a Belgrado

El movimiento tiene dos momentos fundacionales. El primero ocurrió en abril de 1955 en Bandung, Indonesia. Allí se reunieron 29 países de Asia y África, la mayoría recién independizados del colonialismo europeo, para sentar las bases de una solidaridad antimperialista. La Conferencia de Bandung proclamó los principios de respeto a la soberanía, no agresión, no intervención en asuntos internos y cooperación entre los pueblos del Sur.

El segundo momento llegó en septiembre de 1961 en Belgrado, entonces capital de Yugoslavia. Cinco líderes carismáticos impulsaron la creación formal del movimiento: el yugoslavo Josip Broz Tito, el egipcio Gamal Abdel Nasser, el indio Jawaharlal Nehru, el indonesio Sukarno y el ghanés Kwame Nkrumah. Juntos convocaron a 25 países fundadores con una idea clara: construir una vía propia en un mundo dividido entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Los principios que sostienen el movimiento

El Movimiento de Países No Alineados se rige por una serie de principios que han permanecido estables desde su fundación. El respeto a la soberanía nacional y a la integridad territorial. La no intervención en los asuntos internos de otros Estados. La igualdad soberana entre todas las naciones. La solución pacífica de las controversias. La condena al uso de la fuerza y al terrorismo en todas sus formas. Y la defensa del multilateralismo como herramienta para equilibrar las relaciones internacionales.

Estos principios son la respuesta de los países que han sufrido intervenciones, golpes de estado, bloqueos económicos y ocupaciones militares. El no alineamiento es, en esencia, una declaración de independencia frente a los poderes que pretenden dictar el rumbo de las naciones.

El declive y el resurgimiento

Tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la Unión Soviética en 1991, el movimiento entró en una fase de declive. Sin la Guerra Fría como marco de referencia, la no alineación perdió su razón de ser. Estados Unidos emergió como la única superpotencia y muchos países del Sur buscaron acomodo en el nuevo orden unipolar.

El siglo XXI trajo consigo un cambio de escenario. El ascenso de China, la recuperación de Rusia, la crisis financiera de 2008, el fracaso de las intervenciones militares occidentales en Irak, Afganistán y Libia, y el auge de los BRICS reconfiguraron el tablero. En ese nuevo contexto, los principios de los No Alineados recuperaron vigencia. La no alineación dejó de ser un residuo de la Guerra Fría para convertirse en una herramienta de navegación en un mundo multipolar.

En septiembre de 2026, Belgrado volvió a ser el epicentro del movimiento. Más de treinta delegaciones se reunieron para conmemorar el 65 aniversario de la primera conferencia. El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, describió el movimiento como un pilar del multilateralismo. El vicepresidente de Uganda, Jessica Alupo, recordó que el movimiento surgió como respuesta a las divisiones ideológicas rígidas de la Guerra Fría. El presidente de Ghana, John Dramani Mahama, llamó a una neutralidad positiva y a traducir el peso colectivo del Sur Global en resultados diplomáticos concretos.

Qué defiende hoy el movimiento

La agenda actual de los No Alineados incluye una serie de demandas que resuenan con las necesidades de los países del Sur. La reforma del Consejo de Seguridad de la ONU para ampliar la representación de África, Asia y América Latina. La reforma de las instituciones financieras internacionales, como el FMI y el Banco Mundial, para que los países en desarrollo tengan voz y voto proporcionales a su peso demográfico y económico. La condena a las medidas coercitivas unilaterales, como los bloqueos y las sanciones que afectan a Cuba, Venezuela, Irán y otros países. La defensa del derecho al desarrollo y a la cooperación internacional sin condicionalidades.

El movimiento también ha puesto énfasis en la necesidad de un nuevo orden informativo internacional que refleje la diversidad de voces del Sur Global. La concentración de los medios de comunicación en unas pocas corporaciones occidentales es, para muchos de sus miembros, una forma de colonialismo cultural que perpetúa la invisibilidad de sus luchas y sus propuestas.

México y los No Alineados: una relación de observador

México ha mantenido una relación particular con el Movimiento de Países No Alineados. Durante la Guerra Fría, México participó como observador, sin llegar a ser miembro pleno. Esta posición de observador le permitió mantener un equilibrio entre su vecindad con Estados Unidos y su vocación de política exterior independiente.

En 1989, el canciller Fernando Solana señaló que México continuaba “participando como observadores activos en el movimiento de países No Alineados, en cuya reunión en Belgrado, se refrendó una amplia coincidencia de sus objetivos con los principios y preceptos que norman y guían nuestra política exterior”. Esta coincidencia se fundamenta en los principios constitucionales de la política exterior mexicana: autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de controversias, proscripción de la amenaza o uso de la fuerza, igualdad jurídica de los Estados, cooperación internacional para el desarrollo, respeto a los derechos humanos y lucha por la paz y la seguridad internacionales.

La relación de México con los No Alineados se ha expresado también en foros como el Grupo de los 77, donde el país ha patrocinado conferencias en defensa de los intereses de los países en desarrollo. La Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, impulsada por México en 1974, fue una contribución al nuevo orden económico internacional que los No Alineados promovían.

En cuanto a las representaciones diplomáticas, México mantiene embajadas en numerosos países miembros del movimiento. Un ejemplo es Serbia, con quien México estableció relaciones diplomáticas en 1946 y mantiene embajadas recíprocas en Belgrado y Ciudad de México. La relación con Serbia, país anfitrión de la conferencia fundacional de los No Alineados, refleja la continuidad del vínculo histórico entre México y este bloque.

Por qué debería importarte

Si vives en Europa o América Latina, es probable que nunca hayas escuchado hablar de los No Alineados en las noticias que consumes a diario. Eso significa que los medios que moldean tu percepción del mundo han decidido que no son relevantes.

Los 120 países que integran el movimiento representan más de la mitad de la humanidad. Sus demandas de reforma del orden internacional, de respeto a la soberanía y de cooperación sin condicionalidades son las mismas que atraviesan las luchas de los pueblos de América Latina, África y Asia. Ignorarlos es ignorar a la mayoría del planeta.

En Enlace Mexamérica y Siempre4T Mundial creemos que la información es una herramienta de liberación. Por eso, durante los próximos tres días, publicaremos una serie de reportes sobre estas estructuras internacionales que rara vez aparecen en los medios convencionales. Hoy los No Alineados. En la segunda entrega los BRICS. En la tercera, el encuentro que reunió a ambos y que marca el rumbo del Sur Global.

La información no es un privilegio de unos pocos. Es un derecho de todos.