Exigen frenar retrocesos en la Diputación Migrante de la Ciudad de México

Ciudad de México. Activistas, líderes comunitarios, legisladores y especialistas electorales se reunieron la semana pasada en el Congreso de la Ciudad de México para analizar y defender los derechos político-electorales de los connacionales en el extranjero.

El encuentro se dio en un momento de alerta debido a una reciente propuesta legislativa del partido Morena que busca modificar la forma en que se computa la Diputación Migrante, lo que, según advirtieron los ponentes, diluiría el valor del voto de los capitalinos que residen fuera del país.

El foro, organizado por el grupo parlamentario del Partido del Trabajo en alianza con Morena, el Partido Verde y la organización Fuerza Migrante, sirvió como un espacio de denuncia y propuesta.

El contexto de este debate cobró urgencia como consecuencia directa de la propuesta de reforma presentada en julio pasado, atribuida al diputado Juan Rubio Gualito —quien no estuvo presente en el presídium por encontrarse presidiendo en ese mismo momento otro foro sobre la Ley de Participación Ciudadana, en la parte alta del recinto legislativo.

Los asistentes coincidieron en que dicha iniciativa representa un grave riesgo de retroceso para una figura que ha sido vanguardia y referente a nivel nacional.

La preocupación central de los expositores giró en torno al mecanismo de cómputo planteado en la polémica propuesta.

De acuerdo con el análisis presentado por Marco Antonio Cruz Rosas, coordinador de vinculación de Fuerza Migrante, la iniciativa pretende sumar los sufragios emitidos desde el extranjero con los votos obtenidos en los 33 distritos electorales de la Ciudad de México.

Esta mezcla de millones de votos locales con los miles del exterior restaría peso real a la comunidad migrante, abriendo la posibilidad de que el candidato más respaldado por los chilangos en el extranjero termine perdiendo la curul debido a la votación interna de la capital.

“Tendríamos un diputado migrante que no fue designado por sus propios migrantes”, sentenció Cruz Rosas. En los pasados dos ciclos electorales en que ha sido electo diputado migrante, la mayoría de votos los ha conseguido el abanderado de la oposición a Morena.

Modelo inédito en CDMX

Actualmente, la Ciudad de México cuenta con un modelo inédito y progresista donde los migrantes votan de manera directa por la persona que aparece en la boleta, garantizando una identidad clara entre el elector y su representante.

El exconsejero electoral Mauricio Huescas recordó que este logro no fue fortuito, sino el resultado de una ardua batalla jurídica impulsada por líderes migrantes ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, luego de que en 2021 se intentara dar un “reversazo” a la figura argumentando falta de presupuesto e instrumentación.

Durante las ponencias, se evidenció la enorme brecha que existe entre el reconocimiento legal del voto y las dificultades logísticas para ejercerlo.

Sergio Infanzón, director de comunicaciones de Huntington Park y líder comunitario con amplia trayectoria en California, calificó la participación masiva como un “mito” debido a los excesivos candados operativos del sistema mexicano.

Infanzón contrastó la sencillez del sistema de registro estadounidense con la burocracia nacional, ejemplificando con la exclusión de más de 30 mil votantes semanas antes de la última elección y la falta de promoción efectiva en el exterior.

Asimismo, se hizo un llamado enérgico a evitar las “candidaturas simuladas” de personas que se postulan bajo la acción afirmativa migrante sin conocer las carencias de la comunidad.

Infanzón enfatizó la necesidad de que los representantes políticos hayan vivido en carne propia las dificultades de la migración indocumentada, el trabajo agrícola y el temor a la deportación, en lugar de favorecer a perfiles con altos recursos económicos que solo salieron temporalmente a estudiar.

La urgencia de proteger estos espacios de representación también radica en el peso demográfico y económico de la comunidad.

Aunque tradicionalmente no se consideraba a la capital como una entidad expulsora, hoy ocupa el cuarto lugar nacional en expulsión de personas hacia el extranjero, estimándose en más de un millón de chilangos residiendo fuera del país.

Además, el impacto financiero es innegable: tan solo en 2025, la Ciudad de México recibió 3 mil 888 millones de dólares en remesas, recursos que sostienen a miles de familias y dinamizan la economía local.

Hacia el cierre del foro, los participantes demandaron al Congreso local que no se dictamine ninguna reforma sobre la diputación migrante sin realizar antes un proceso de parlamento abierto, accesible por medios digitales, para escuchar de primera mano a las comunidades en el exterior.

Aunque por tiempos constitucionales cualquier modificación legal ya no aplicará para el presente proceso electoral y se proyectará hacia el 2030, los colectivos advirtieron que se mantendrán vigilantes y, de ser necesario, acudirán nuevamente a los tribunales para defender el principio de progresividad de sus derechos políticos.