BRICS y No Alineados: el Sur Global redefine el orden mundial

Entrevista de Jeffrey Sachs con Glenn Diesen

Serie: El Sur Global y los bloques que no aparecen en tus noticias. 3 de 3

Parte 3: BRICS y No Alineados, el encuentro que reúne a más de la mitad de la humanidad

El 12 de septiembre de 2026, en Nueva Delhi, los líderes de los once países que conforman los BRICS adoptaron la Declaración de Nueva Delhi, un documento de 45 páginas y 140 puntos que reclama una reforma profunda de la gobernanza global. Diez días antes, en Belgrado, más de treinta delegaciones se reunieron para conmemorar el 65 aniversario de la primera conferencia del Movimiento de Países No Alineados, reafirmando los principios de soberanía, igualdad y no alineación.

Ambos eventos, ocurridos en septiembre de 2026, trazan una línea de continuidad entre dos momentos históricos. En 1961, en plena Guerra Fría, 25 países fundaron el Movimiento de Países No Alineados para no quedar atrapados en la confrontación entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Sesenta y cinco años después, en un mundo fracturado por nuevas tensiones, el Sur Global retoma aquel legado y lo actualiza en foros como los BRICS.

El diagnóstico de Jeffrey Sachs: Estados Unidos como factor de inestabilidad

El economista estadounidense Jeffrey Sachs, profesor de la Universidad de Columbia, participó en el foro de medios previo a la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi. Sus declaraciones fueron recogidas por medios internacionales. Sachs sostuvo que “Estados Unidos se ha convertido en la fuente de inestabilidad en el mundo” y llamó a India y China a colaborar en la construcción de un orden mundial más equilibrado y multipolar.

En su análisis, Sachs señaló que Estados Unidos aplica una “lógica unilateral” en un mundo que funciona de forma multilateral, y calificó esa postura como “peligrosa”. También rechazó la idea de que el ascenso de India deba implicar una confrontación con China, afirmando que las trayectorias de desarrollo de ambos países son distintas y no representan una amenaza mutua.

La Declaración de Nueva Delhi: propuestas concretas

La Declaración de Nueva Delhi, adoptada por los once miembros de los BRICS, establece una serie de compromisos concretos. El documento reafirma el compromiso con el multilateralismo y la multipolaridad, y reclama mayor participación y representación de los mercados emergentes y los países en desarrollo en los procesos de decisión global.

En materia comercial, la declaración expresa preocupación por el aumento de medidas arancelarias unilaterales y no arancelarias, señalando que distorsionan el comercio y no se ajustan a las reglas de la Organización Mundial del Comercio. Los líderes piden restablecer el mecanismo de solución de diferencias de la OMC.

Sobre inteligencia artificial, la declaración reconoce que presenta “oportunidades inmensas” para estimular el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, y subraya la importancia de que todos los países, especialmente los del Sur Global, avancen hacia un futuro digital justo y equitativo.

En el ámbito financiero, la declaración impulsa el uso de monedas locales en pagos transfronterizos, la interconexión de sistemas de pago y la cooperación en minerales estratégicos, con el objetivo de reducir la dependencia del dólar y de la infraestructura financiera occidental.

De “foro reactivo” a “fuerza propositiva”

Un análisis académico difundido por medios vietnamitas describe el cambio de naturaleza de los BRICS. Según esta lectura, la cumbre de 2026 marca la transición del bloque de “foro reactivo” a “fuerza propositiva” en la reforma del orden internacional. India, como presidente del evento, desempeñó un papel de intermediario entre los BRICS y Occidente.

El académico citado identifica tres pilares en la agenda de 2026. El primero es la reforma de la gobernanza global y el impulso al multilateralismo, con propuestas para reformar la ONU, el FMI y el Banco Mundial. El segundo es la cooperación económica, financiera y tecnológica orientada a la autosuficiencia estratégica. El tercero es la seguridad del desarrollo, abarcando energía limpia, seguridad alimentaria, cadenas de suministro y minerales estratégicos.

El Movimiento de No Alineados: 65 años de vigencia

La conmemoración en Belgrado reunió a representantes de más de treinta delegaciones, incluidos los países que integran la troika del movimiento: Azerbaiyán, Uganda y Uzbekistán. El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, describió el movimiento como “un pilar importante del multilateralismo” y advirtió contra los enfoques selectivos del derecho internacional.

El vicepresidente de Uganda, Jessica Alupo, entregó el mensaje del presidente Yoweri Museveni, en el que recordó que el movimiento surgió como respuesta a “las divisiones ideológicas rígidas y la polarización de la Guerra Fría”. El presidente de Ghana, John Dramani Mahama, llamó a una “neutralidad positiva” y a traducir el peso colectivo del Sur Global en resultados diplomáticos concretos.

El Movimiento de Países No Alineados agrupa actualmente a 120 países, casi dos tercios de los miembros de la ONU, y representa aproximadamente el 55 por ciento de la población mundial. Sus principios fundacionales —independencia, soberanía, no alineación con bloques militares— mantienen vigencia en un contexto de creciente polarización.

Relevancia para América Latina y el Caribe

América Latina tiene una presencia activa en ambos espacios. Brasil es miembro fundador de los BRICS. Cuba participó en la conmemoración de Belgrado a través de su primer viceministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Peñalver Portal. El Movimiento de No Alineados cuenta con una amplia membresía latinoamericana y caribeña, y su agenda de reforma del orden internacional resuena con las demandas históricas de la región.

La declaración de los BRICS sobre inteligencia artificial, comercio y financiamiento encuentra eco en los debates que los países latinoamericanos sostienen en foros regionales. La apuesta por monedas locales en pagos transfronterizos, por ejemplo, se alinea con iniciativas de integración financiera que han sido discutidas en la región.

México y su lugar en el Sur Global

México ha mantenido una relación de observador con el Movimiento de Países No Alineados y ha declinado la invitación formal para unirse a los BRICS como miembro pleno. En agosto de 2023, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador explicó que la prioridad era fortalecer la integración de América del Norte y el T-MEC. En julio de 2025, México participó como observador invitado en la cumbre de Río de Janeiro, a través del canciller Juan Ramón de la Fuente.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido la línea de no buscar una membresía plena, aunque ha subrayado la importancia de seguir de cerca las propuestas del bloque sobre financiamiento en monedas locales y reforma del orden financiero internacional. La posición de México refleja su tradición diplomática de diversificar sus vínculos sin renunciar a su independencia y sin comprometerse con bloques que podrían limitar su margen de maniobra.

Los límites del consenso

La cumbre de los BRICS también mostró sus fracturas. En la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de mayo de 2026, India emitió una declaración de presidencia en lugar de una declaración conjunta, debido a diferencias entre algunos miembros sobre la situación en Oriente Medio. Irán y los Emiratos Árabes Unidos, ambos miembros del bloque ampliado, se encuentran en lados opuestos del conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel.

Estas tensiones internas no impidieron la adopción de la Declaración de Nueva Delhi, pero evidencian los desafíos de coordinación en un bloque que reúne a países con intereses geopolíticos divergentes.

Un momento de redefinición

La coincidencia temporal entre la cumbre de los BRICS y el 65 aniversario de los No Alineados expresa una misma búsqueda: un orden internacional que no dependa de un solo centro de poder. Las propuestas concretas —reforma del FMI, uso de monedas locales, cooperación en inteligencia artificial, minerales estratégicos— son los instrumentos de esa búsqueda.

El Sur Global propone. Y en ese tránsito de la denuncia a la propuesta, los BRICS y el Movimiento de No Alineados encuentran su razón de ser en el siglo XXI. La serie que hoy concluye ha buscado dar visibilidad a estos espacios que rara vez aparecen en los medios convencionales. La información es una herramienta de liberación, y conocer estas estructuras es el primer paso para comprender el mundo que viene.