Cierran filas frente a la ola reaccionaria; México sede de la Cumbre en 2027

Barcelona, España. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, trazaron una hoja de ruta conjunta para reconfigurar el orden global y combatir la desigualdad durante la IV Reunión en Defensa de la Democracia, celebrada este sábado en esta ciudad.

Ambos mandatarios coincidieron en la urgencia de transitar de la resistencia frente al populismo autoritario hacia un liderazgo progresista proactivo, sellando esta visión compartida con el anuncio oficial de que México será la sede de la quinta edición de la cumbre en 2027.

En un contexto global marcado por el avance de la extrema derecha, ambos jefes de Estado determinaron que la defensa de las instituciones es inseparable del bienestar de las mayorías. Fue en este marco de entendimiento multilateral donde Sheinbaum puso sobre la mesa la propuesta para que México acoja el foro el próximo año; una iniciativa que fue respaldada inmediatamente por Sánchez y validada por la docena de mandatarios presentes, consolidando así el liderazgo de la diplomacia mexicana en la articulación de la izquierda internacional.

En su participación, la presidenta mexicana rechazó categóricamente la visión de una democracia diseñada para las élites y sostenida en la concentración de la riqueza. “La libertad es palabra vacía si no la acompaña la justicia social, la soberanía y la dignidad de los pueblos”, aseveró Sheinbaum, quien también aprovechó la tribuna internacional para reivindicar la fuerza histórica y cultural de los pueblos originarios.

En materia de política exterior y justicia climática, la mandataria de México presentó dos propuestas de acción contundentes para el bloque progresista: primero, la emisión de una declaración conjunta que rechace cualquier posible intervención militar en Cuba, haciendo un llamado a que prevalezca el diálogo diplomático y el respeto a la soberanía; y segundo, destinar el 10% del gasto armamentista mundial a un ambicioso programa de reforestación masiva bajo la consigna: “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”.

Por su parte, el presidente Pedro Sánchez advirtió en su discurso sobre la peligrosa normalización del uso de la fuerza y alertó sobre el riesgo latente de que “la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera”, un fenómeno impulsado por la brecha de desigualdad y la desinformación en plataformas digitales.

El líder español instó a las fuerzas progresistas a no conformarse con frenar a la ultraderecha, sino a “proponer, liderar y demostrar que la democracia no solo se defiende, sino que se fortalece y perfecciona día a día”.

Finalmente, Sánchez insistió en la necesidad imperante de reformar el sistema de Naciones Unidas (ONU) para garantizar un orden internacional basado en reglas actualizadas, destacando que ha llegado el momento histórico para que el máximo organismo multilateral “sea renovado y dirigido por una mujer”.