Diez días en México: la visita de Isabel Díaz Ayuso que profundiza la herida de la conquista

Visita de la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso

Isabel Díaz Ayuso en México 2026; visita polémica.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Natividad Díaz Ayuso, llegó a México el 3 de mayo de 2026 para una visita institucional de diez días que ha generado una intensa controversia política y diplomática. Desde su llegada, la dirigente del Partido Popular, de 47 años, ha mantenido una agenda que combina encuentros empresariales con actos de profunda carga simbólica, entre los que destaca una exaltación abierta de la figura del conquistador español Hernán Cortés y de la reina Isabel la Católica. La visita, que se extenderá hasta el 12 de mayo, ha sido calificada por sectores del oficialismo mexicano como una injerencia extranjera de ultraderecha, mientras que la propia Ayuso ha defendido su postura argumentando que no pretende dar lecciones de historia, pero tampoco renegar de todo lo que hizo España.

El rechazo desde las calles: los pueblos originarios frente a la Catedral

En lugar de la misa, el acto se trasladó al Frontón México, el recinto donde se representa el musical “Malinche” del artista español Nacho Cano. Allí, Ayuso exaltó con firmeza la figura de Cortés y celebró el mestizaje no solo como un hecho histórico, sino como un mensaje de esperanza y alegría. Nacho Cano, presente en el acto, declaró que si no fuese por Hernán Cortés no existiría México, igual que sin Cristo no existiría el cristianismo. Ayuso calificó de incomprensible que todavía haya quien quiera vivir del odio hacia la historia compartida y sentenció que habría que ser muy zotes para odiarse compartiendo los apellidos.

Colectivos indígenas se manifestaron en el centro histórico de la Ciudad de México para exigir su salida del país. Con pancartas que decían “Llévate a Cortés junto a Nacho Cano”, rechazaron lo que consideran un acto de provocación y una apología del genocidio.

El respaldo de la presidenta Sheinbaum y la respuesta de Morena

El 5 de mayo, durante la conmemoración de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las posturas de Ayuso sin mencionarla directamente. Dijo que a quienes reviven la conquista como salvación les decimos que están destinados a la derrota, y que quienes buscan exaltar a Hernán Cortés y sus atrocidades también están destinados a la derrota. Sheinbaum recordó que la historia de México está marcada por la resistencia frente a las invasiones extranjeras y también por las traiciones internas de quienes, desde el conservadurismo, han apostado por someter al pueblo y entregar la patria.

Al día siguiente, el 6 de mayo, en una conferencia en la Universidad de la Libertad, institución fundada por el magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego, Ayuso endureció su discurso. Aseguró que las cadenas del socialismo están provocando la muerte de la democracia en España y en México. Señaló al partido oficialista Morena como responsable de esta decadencia y afirmó que cuando un gobierno populista se instala, lo que se convierte es en una cueva de ladrones. La presidenta madrileña también se refirió a la situación mexicana con cifras contundentes. Resaltó que México sigue siendo un país con más de 130.000 desaparecidos y donde millones de personas carecen de acceso a servicios de salud, y que apenas el 34 por ciento de los estudiantes alcanza un nivel básico de competencia en educación. En ningún momento mencionó directamente el nombre de la presidenta Sheinbaum, aunque sus críticas apuntaban claramente a su gobierno.

Dirigentes morenistas también se pronunciaron. El secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto, criticó a Ayuso por escribir “Méjico” con jota y le exigió: escriba bien el nombre de nuestro país. El expresidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, calificó su franquismo como insufrible. La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, cuestionó qué aporta recibir a Ayuso y señaló que hay un intento fallido de importar una agenda política extranjera que desprecia la diversidad cultural y el papel de los pueblos indígenas.

Una agenda que incomoda y los datos del poder de Ayuso

En los 10 días de Ayuso en México, se han incluido encuentros con la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, del Partido Acción Nacional, con quien firmó una Carta de Amistad. También se reunió con gobernadores de Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua y Guanajuato, así como con empresarios de CEMEX y Alsea. En Aguascalientes, la presidenta madrileña anunció que el Grupo Alsea invertirá más de 77 millones de euros en la región en los próximos cinco años.

Ayuso gobierna la Comunidad de Madrid desde agosto de 2019. En las elecciones autonómicas del 28 de mayo de 2023, su partido obtuvo 1.599.186 votos, lo que representó el 47,32 por ciento de los sufragios y le permitió alcanzar 70 escaños de los 135 de la Asamblea de Madrid, tres por encima de la mayoría absoluta. Esta mayoría la consolidó como la figura hegemónica de la derecha española, por delante del Partido Socialista Obrero Español, que obtuvo 614.296 votos (18,17 por ciento), y de Más Madrid, que logró 620.631 votos (18,36 por ciento). Su trayectoria ha estado marcada por una confrontación constante con el gobierno central de Pedro Sánchez.

El respaldo del pueblo español a Pedro Sánchez y el futuro incierto de Ayuso

Días antes de la visita de Ayuso a México, la presidenta Claudia Sheinbaum coincidió en Barcelona con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en el marco de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en el mismo recinto que la Global Progressive Mobilisation pero como un evento distinto. Como testigo presencial en Barcelona, para Enlace MexAmérica y siempre4Tmundial, es importante hacer esta distinción. Sheinbaum llegó a primera hora y participó en la reunión de presidentes junto a Lula, Petro, Sánchez y otros mandatarios para abordar el avance de las tendencias antidemocráticas que incluyen la desinformación mediática.

Fue al llegar, frente a los reporteros, cuando contestó inmediatamente una pregunta sobre la crisis diplomática con España. Sheinbaum afirmó que no existe tal crisis y que en realidad solo se ha solicitado que se reconozca la grandeza de los pueblos originarios de México. Posteriormente, agradeció la invitación de Sánchez y anunció con orgullo que México será la sede de la quinta cumbre en defensa de la democracia en 2027

El respaldo del pueblo español a Pedro Sánchez es elevado. Las encuestas más recientes del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) lo ubican como el líder político mejor valorado de España, con una ventaja de 32,9 puntos sobre Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular. Durante la visita de Ayuso a México, el gobierno de Sánchez atribuyó el viaje a su interés por seguir haciendo contactos en Sudamérica para gestionar su futuro cuando abandone la política.

Encuestas de Sigma Dos para El Mundo indican que el Partido Popular de Ayuso obtendría hoy entre 68 y 69 escaños en la Asamblea de Madrid, apenas uno por encima de la mayoría absoluta, una caída de siete décimas que evidencia un cierto desgaste tras una legislatura marcada por la confrontación política.

La analista Estefanía Molina ha señalado que la estrategia de Ayuso consiste en buscar nichos de voto en la hispanidad, dirigiéndose a las comunidades latinoamericanas residentes en la región. El problema, como advierte El País, es que esta estrategia puede llevarse por delante las relaciones diplomáticas entre España y México.

La pregunta que se plantea Enlace Mexamerica y siempre4Tmundial es la siguiente. Si tanto respeto dice tener Ayuso por México, si tanto habla de hermandad y de lazos históricos, ¿por qué no regula de una vez la situación de los miles de mexicanos y mexicanas que viven en Madrid sin papeles?. ¿Por qué no les permite trabajar con dignidad y acceder a los servicios públicos sin miedo a ser deportados?

Es importante recordar que en marzo de 2019, el ex presidente de México Andrés Manuel López Obrador envió una carta al rey de España y otra carta al Papa para que se hiciera un relato de agravios y se pidiera perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos. El presidente dijo

“Hubo matanzas, imposiciones. La llamada Conquista se hizo con la espada y con la cruz”. El gobierno de España respondió con un comunicado en el que lamentó que la carta se hubiera hecho pública y afirma “rechazar con toda firmeza” su contenido.

La visita de Ayuso, más que tender puentes, ha profundizado una discusión que nunca debió cerrarse. La herida de la conquista sigue abierta en México. Y la dirigente madrileña, en lugar de contribuir a cerrarla, ha optado por frotar la cicatriz.