El lucrativo negocio del dolor y las deportaciones bajo el imperio del capital

Hasta octubre de este año 2026, la administración de Donald Trump, en su segundo mandato, ha alcanzado la escalofriante cifra de 200 mil mexicanos arrestados por el Immigration and Customs Enforcement (ICE). De este total, 20 mil connacionales continúan bajo la fría custodia de esta agencia de deportación.

Un desglose geográfico de esta cacería humana revela que Texas encabeza la lista con 65 mil arrestos, seguido por California con 22 mil 500, Florida con 20 mil, Georgia con 12 mil y Arizona con 10 mil. Estos cinco estados conforman el núcleo duro de una política migratoria implacable que no hace distingos, sino que opera como una red de captura masiva.

La retórica racista y punitiva de Washington no es un fin en sí misma; es, ante todo, un negocio redondo. Bajo la Ley Beautiful Bill Act, el ICE recibió la friolera de 39 mil millones de dólares destinados exclusivamente a operaciones de deportación. Este flujo descomunal de recursos públicos alimenta la privatización de las cárceles, convirtiendo el cautiverio de los migrantes en una mina de oro corporativa.

El pastel de la reclusión está dominado por tres grandes consorcios que capitalizan la desgracia ajena: GEO Group, que controla más del 40 oor ciento de las cárceles privatizadas por el ICE; CoreCivic (anteriormente Corrections Corporation of America), la segunda fuerza del sector; y La Salle Corrections, corporación con una fuerte presencia en Texas y Luisiana bajo contratos directos del gobierno federal.

Para estas empresas, el alojamiento y la alimentación de seres humanos detenidos son sinónimos de jugosas ganancias financieras que dependen directamente de las deportaciones en masa desatadas desde principios de 2025.

Ilusión bipartidista

Creer que un cambio de partido político en la Casa Blanca modificará esta ruta es una ingenuidad política. Las deportaciones y el negocio de la custodia penitenciaria seguirán su curso, gobierne quien gobierne tras las elecciones de 2028.

La historia reciente no deja lugar a dudas: el presidente que más mexicanos ha deportado en la historia moderna ha sido el demócrata Bill Clinton.

En la misma línea, y muy a pesar de su fachada progresista, Barack Obama consolidó la expulsión masiva de 3.5 millones de mexicanos durante su gestión.

Los datos demuestran con crudeza que los arrestos y las cárceles privadas son una veta económica inagotable, sustentada en la detención, muchas veces ilegal, de migrantes.

Frente a este panorama de desolación, la capacidad de intervención del gobierno mexicano en territorio estadounidense se limita a la vigilancia y la asistencia consular. Sin embargo, la verdadera prueba de humanidad comienza una vez que los deportados pisan suelo patrio.

Solidaridad frente a crueldad

La administración federal encabezada por la doctora Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha el programa México te Abraza, estratégicamente desplegado a lo largo de la frontera norte.

Mediante este esfuerzo, con corte a mediados de agosto de 2026, se han entregado 180 mil 42 Tarjetas Bienestar Paisano con un monto único de 2 mil pesos cada una, lo que representa una inversión focalizada de aproximadamente 360 millones de pesos destinados a facilitar el retorno de los connacionales a sus hogares.

Adicionalmente, el Estado mexicano ha destinado 13.5 millones de pesos para la repatriación segura de migrantes de otras nacionalidades (principalmente de Guatemala, El Salvador, Haití y Cuba) y ha distribuido más de 450 mil raciones de comida en los puestos fronterizos.

El contraste es evidente: mientras el norte mercantiliza el sufrimiento humano, el sur responde con dignidad y asistencia social.

Las deportaciones y los muros corporativos buscan fracturar a los pueblos, pero la verdadera fuerza de nuestra gente reside en la organización y la comunicación transnacional.

La solidaridad entre los migrantes de América Latina y del mundo es la única vía para conquistar condiciones de vida y de trabajo verdaderamente justas en Estados Unidos, México y en toda nuestra región.