Por medio de la presente, y como mexicano migrante en el exterior, manifiesto una profunda indignación, rechazo y preocupación ante la absoluta inacción, indolencia y falta de compromiso de la actual bancada de diputados migrantes en el Congreso de la Unión.
En días pasados, en el marco de las celebraciones de la Independencia de México, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, emitió declaraciones ofensivas y sumamente graves, señalando la necesidad de “poner orden” con los supuestos “narcopolíticos” en nuestro país.
Ante este atropello a la soberanía nacional y la dignidad de las familias mexicanas en ambos lados de la frontera, lo mínimo que esperábamos de quienes dicen ser nuestros representantes era un pronunciamiento firme, digno y enérgico.
Sin embargo, la realidad ha sido vergonzosa. La bancada de diputados migrantes no ha movido un solo dedo para defender a la comunidad a la que se deben. Han demostrado que no entienden la responsabilidad de sus encargos.
Para ellos, el trabajo legislativo y la defensa de los derechos de la diáspora se reduce a pasearse por los consulados o a grabar videos en el gimnasio vistiendo una camiseta partidista. Es una burla para los millones de connacionales que sostenemos la economía de México con nuestro esfuerzo diario.
No nos cabe duda de que estos pseudorrepresentantes buscarán retorcer los estatutos para reelegirse y perpetuarse en el poder, tal como ocurrió en su momento con la diputada plurinominal migrante Olga Leticia Chávez, quien pasó por encima de las directrices y el mandato moral del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
La comunidad migrante lo dice fuerte y claro: ¡No queremos reelección! Queremos representantes legítimos que se pongan a trabajar, que den la cara por nosotros ante los ataques externos y que honren los principios de la transformación que usted encabeza.
El puesto les quedó inmensamente grande. Por dignidad y por el bien de la comunidad mexicana en el exterior, urge que se vayan.
Chicago, Illinois

A mis 78 años, soy un visionario y negociante incansable que ha transitado desde puestos de dirección en empresas de cosméticos y la construcción, hasta la promoción de boxeo y el financiamiento global. Actualmente estudio filmación y células madre mientras ayudo a otros a través de la medicina alternativa, impulsado por el sueño de construir el centro de regeneración celular junto a científicos de élite. Con el firme propósito de dejar un legado que trascienda fronteras, actualmente estoy enfocado en producir una película sobre la realidad inmigrante y trabajo activamente para alcanzar mi meta personal de longevidad: llegar a los 130 años.

