La generación “no sabo” se refiere a los jóvenes latinos en Estados Unidos que no dominan el español.
El término proviene de un error gramatical común entre quienes hablan inglés como lengua materna y que intentan decir “no sé” en español: en lugar del correcto “no sé”, dicen “no sabo”.
La falta de fluidez en español entre esta generación a menudo no es una elección, sino el resultado de factores históricos y sociales.
Desde mediados del siglo XX hasta la década de 1980, muchos niños latinos fueron castigados, humillados o incluso disciplinados físicamente en las escuelas estadounidenses por hablar español.
Para proteger a sus hijos de esta discriminación y ayudarlos a tener éxito en la escuela, muchos padres inmigrantes desalentaron activamente el uso del español en casa, priorizando la fluidez en inglés.
Los jóvenes “no sabo” a menudo enfrentan una doble lucha de identidad: pueden ser vistos como “demasiado estadounidenses” por algunos miembros de la comunidad latina y como “no lo suficientemente estadounidenses” por la sociedad en general.
En los últimos años, el término ha pasado de ser una etiqueta despectiva a una fuente de orgullo:
Muchos jóvenes “no sabo” están reivindicando activamente su herencia, aprendiendo español a través de las redes sociales, la música y grupos comunitarios, rechazando la idea de que el idioma defina su latinidad.
La generación “no sabo” participa cada vez más en política, y muchos jóvenes ciudadanos utilizan su derecho al voto para defender a sus comunidades, como se observa en campañas que resaltan su responsabilidad cívica.
Elaboramos un video donde un grupo de jóvenes que se identifican como “no sabo” y utilizan la frase “los no SABO AHORA SI SABEN” (los no sabo ahora saben).
Ellos hablan sobre la importancia del voto, la responsabilidad comunitaria y la defensa de quienes no pueden votar.
Esto refleja una tendencia más amplia de la generación “no sabo”, que pasa de ser etiquetada como desconectada de su cultura a participar activamente en el liderazgo cívico y comunitario, utilizando su voz para impulsar el cambio.
Arquitecto egresado de la Universidad Veracruzana y residente de Houston, posee una trayectoria multifacética que fusiona el diseño técnico con el compromiso social y artístico.
Con experiencia en la industria de la edificación y energía como técnico BIM, ha complementado su perfil profesional con una sólida labor en el desarrollo comunitario, el marketing digital y la producción audiovisual.
Su formación incluye un pasado destacado en el teatro universitario y una participación activa en organizaciones culturales, donde utiliza disciplinas como la fotografía y la videografía para documentar y fortalecer las narrativas de la comunidad migrante.
Actualmente, integra el equipo de la obra Mex-I-Can y colabora en producción de video, reafirmando su sensibilidad creativa y su dedicación al emprendimiento social.

