Lula, una elección de remontada en Brasil; Serbia y Francia: vuelco de la juventud

Lula, Serbia y Francia: la juventud que dio un vuelco electoral al mundo

El domingo 25 de octubre de 2026, Luiz Inacio Lula da Silva ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flavio Bolsonaro, una victoria que trasciende el resultado porque marca la primera vez desde el fin de la dictadura militar que un candidato que quedó en segundo lugar en la primera vuelta logra imponerse en el balotaje, luego de que en la primera ronda Flavio Bolsonaro obtuviera el 47 por ciento lo cual significaba 2,2 millones de votos de ventaja sobre Lula.

Durante la campaña, las encuestadoras y los grandes medios insistieron en que la ventaja de Bolsonaro era irreversible y los dos últimos sondeos publicados a la víspera le daban al senador un 51 por ciento frente al 49 de Lula. La remontada se construyó con un giro en la estrategia donde Lula llamó a ocupar las calles, las redes sociales y a reducir la abstención. La militancia respondió con marchas multitudinarias en las principales ciudades del país que derivaron en 64,2 millones de papeletas para Lula, la mayor cifra de su trayectoria electoral.

En su discurso de victoria desde São Paulo, Lula tuvo un gesto que resonó en todo el continente al declarar que quería agradecer al pueblo brasileño la generosidad que han tenido con él durante mucho tiempo y que en esta segunda vuelta agradecía la generosidad de la juventud brasileña que salió a la calle para defender la democracia, además de prometer la universalización de la escuela de tiempo completo y la creación de un fondo de ahorro universitario para que ningún joven abandone los estudios porque tiene que trabajar.

El voto de los brasileños fuera de Brasil mostró una fractura profunda, por ejemplo, en Israel Flavio Bolsonaro obtuvo el 80.81 por ciento de los sufragios con 699 votos frente al 19.19 por ciento de Lula que sumó 166 votos, este fue lo que representó su mejor resultado fuera de Brasil para Bolsonaro.

Mientras y contrario a lo ocurrido en Israel, en la Palestina ocupada Lula arrasó con el 95.6 por ciento al obtener mil votos frente a los 46 de Flavio. Frente a este escenario Lula denunció la intromisión del exterior a través de las plataformas digitales y anunció que su gobierno impulsará la regulación de las redes.

Serbia: la revuelta estudiantil que derrocó a Vucic

Al otro lado del Atlántico, Serbia escribió una página que no tenía precedentes en Europa cuando la Lista Estudiantil, una formación nacida de las protestas universitarias contra la corrupción, ganó las elecciones parlamentarias anticipadas con alrededor del 52 por ciento de los votos, lo que provocó que Aleksandar Vucic, el hombre fuerte que gobernó el país durante doce años, reconociera la derrota al declarar que estaba claro que se habían perdido estas elecciones y que la Lista Estudiantil había ganado al obtener entre 135 y 140 escaños frente a los 105 que tendrá su partido.

El movimiento surgió tras el derrumbe de la marquesina de una estación de tren en Novi Sad el 1 de noviembre de 2024 y que dejó 16 muertos. La infraestructura había sido rehabilitada por empresas chinas mediante un contrato rodeado de opacidad, fue así que lo que comenzó como una exigencia de responsabilidades por la tragedia se transformó en una marea ciudadana que recorrió el país pueblo por pueblo durante casi dos años.

La Lista Estudiantil es encabezada por Ilija Srdanović, un cardiólogo de 56 años y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Novi Sad que no provenía de la política tradicional y cuyo perfil es el de un médico que pasó años en la línea de atención y que se convirtió en el rostro visible de una plataforma horizontal sin líderes carismáticos ni estructuras jerárquicas.

Integrada por 250 figuras en gran parte desconocidas políticamente y que ejercen como profesores universitarios, actores y agricultores, su programa prioriza la reactivación económica y no tiene prisa por ingresar a la Unión Europea.

La participación electoral rozó el 70 por ciento, la más alta desde la desintegración de Yugoslavia en 1992. El politólogo serbio Ivan Vejvoda lo resumió con claridad al señalar que supone un momento histórico para la democracia en Serbia, en la región de los Balcanes y en Europa, que tras Viktor Orban otro gobernante autoritario ha sido derrotado en Europa.

El triunfo de la Lista Estudiantil tuvo un componente decisivo en el exterior ya que la diáspora serbia se movilizó como nunca antes, los resultados parciales de los primeros colegios escrutados en el extranjero mostraron un apoyo abrumador a la Lista Estudiantil con un 88.72 por ciento de los votos para la Lista Estudiantil frente a un 7.9 por ciento para el partido de Vucic, una diferencia que reflejó el hastío de los serbios en el exterior hacia el régimen.

El número de ciudadanos registrados para votar desde el extranjero casi se triplicó respecto a 2023 y superó los 110 mil con alrededor de 20 mil en Alemania. En ciudades como Fráncfort se formaron largas filas frente al consulado, sin embargo, las autoridades serbias sólo habilitaron 93 colegios electorales fuera del país y más de 30 ciudades con más de 100 votantes registrados cada una se quedaron sin una sede para sufragar.

Aunado a la falta de colegios electorales, los horarios se fijaron según la hora de serbia, lo que obligó a abrir las urnas a la una de la madrugada en Chicago y a las dos de la mañana en Washington y Nueva York.

El Partido Demócrata Europeo denunció una obstrucción política deliberada y señaló que Vucic teme los votos que no puede controlar, mientras que miles de serbios en el extranjero recorrieron cientos de kilómetros para ejercer su derecho.

España, donde se registraron más de 200 personas en Valencia, sólo se autorizaron dos colegios en Madrid y la propia comunidad organizó alojamiento gratuito para quienes necesitaban desplazarse.

Francia: los liceos que empujan a Mélenchon

En Francia la juventud también está jugando un papel protagónico, desde finales de septiembre los liceos de todo el país se han movilizado contra la falta de profesores, la insalubridad de los edificios y las condiciones de estudio.

Las protestas que han sido duramente reprimidas con detenciones masivas y violencia policial, lo cual no ha mermado el ánimo de lucha y el movimiento no se ha detenido. Jean-Luc Mélenchon, candidato de La France Insoumise a la presidencia, ha canalizado ese descontento y en un mitín en Clermont-Ferrand el 11 de octubre ante 10 mil personas denunció la ignominia de la plataforma Parcoursup y reclamó su abolición, además de defender el derecho al voto a los 16 años y llamar a sus militantes a interponerse entre los estudiantes y las fuerzas del orden. Esta intervención lo ha posicionado en las encuestas como el candidato con mayor intención de voto entre los jóvenes.

Jean Luc Mélenchon
Encuentro con los jóvenes de Francia

Brasil, Serbia y Francia comparten un mismo hilo conductor: la juventud que salió a la calle incluso antes de que las urnas se abrieran. En Brasil, Lula lo reconoció explícitamente al agradecer a quienes marcharon, en Serbia los estudiantes recorrieron el país durante dos años y en Francia los jovenes de los liceos se movilizan contra un sistema educativo que consideran injusto.

Los pronósticos que anticipaban la derrota de Lula y la continuidad de Vucic se revirtieron frente a una realidad que se construyó en las calles y en las urnas, demostrando que las movilizaciones juveniles transforman el escenario político y abren grietas en los sistemas más rígidos.

La juventud actúa como una fuerza imparable que al organizarse es capaz de revertir los escenarios más adversos y de impulsar cambios profundos en la política global.