La confección del sol (1º de mayo en California)

El sol nace para todos, a la par de él nacen también la garra y la esperanza para las mujeres y los hombres migrantes, para sus familias y los destinos que se juegan, porque en los Estados Unidos de América el reto ahora es permanecer. Para poder permanecer es necesario exigir derechos, hacer escuchar nuestra voz, confeccionar la recaudación solidaria por la pérdida, la partida y la lucha por la justicia como una causa.

Hoy, primero de mayo, para nosotros significa valentía y osadía. Sea desde Los Ángeles, sea desde Nueva York, en Central Park o en Chicago. La marcha grita, danza, se inconforma desde los argumentos por una vida más cara que nos cuesta pagar, por la unión de las familias, por la libertad y la urgencia inmediata de una Reforma Migratoria. Con esa voces y ese ímpetu es que desde su corazón despierta a otro y a otro hasta conquistar el de la grandes urbes norteamericanas que se han hecho de trabajo migrante.

No papers, No fear!! Familias dignificadas

En Los Ángeles ellas han salido a la calle, con sus banderines, pancartas, fotos de desaparecidos por ICE, con su voluntad de exigir en nombre del trabajo, sus remesas y esfuerzos, una reforma migratoria que dignifique su presencia, protegiendo a las familias, pues tal es la mayor preocupación en estos tiempos de redadas.

La organización empezó temprano, amenizada por música, sobre todo por las danzas prehispánicas despertando las calles de los rascacielos, retando al tiempo.

No fue un día fácil, a la una y quince de la tarde un despliegue de “seguridad”, que limita la participación, sin embargo, la Unión del Barrio, hizo escuchar su voz, y se poblaron de imágenes y nombres de las personas que ICE ha victimizado, de trabajadores caídos por las redadas y se manifiesta frente a la prisión.

Quien escribe estas líneas se pregunta, me pregunto si hasta esas barras delgadas que adornan sus muros altos, volara la gracia de la libertad llegando a los presos, tantos de ellos sintiendo en el encierro el peso, la pena excepcional de un destino que los trajo allende fronteras. Cuando, precisamente, el sol sale para todos y por lo tanto todos y todas como habitantes de este mundo no necesitaríamos ningún documento para circular sobre él.

Nueva York, corazón valiente

El mar de almas y pancartas se anima, antes de realizar la marcha se comunica sus mayores sueños, con energía y en español para gritar la necesidad de incluir a una población mexicana en su lengua y desde sus necesidades. El micrófono se comparte con medios, con radios comunitarias y comunicadores independientes, se pide una reforma migratoria, se pide un hasta aquí a la persecución y la violencia, los contingentes se reúnen en Central Park y se establece una red de diálogo con defensores. Con el peso de la contundente presencia de la piel morena, cae la consigna: “¡el PUEBLO unido, jamás será vencido!”

No ICE, No War, No Fascist!

La repercusión del día es, como nunca mundial, las consignas tienen claros los limites transterritoriales, que llegan con aires de Medio Oriente, de intervención y de causas antirracistas, los aires de la guerra y la represión, de un tiempo que ha dejado de lado el preámbulo humanista, que es capaz hasta de cortar la vida de sus propios hijos, de sus ciudadanos que pesa y palpita en el ritmo de los pasos.

II

Ellas y las otras causas

Éstas van cayendo detrás de las puertas, mientras se da la marcha, mientras se detiene el trafico, hay sonidos que significan. El claxon de algún tráiler al retumbar suena solidario, cierra y abre las luces para comunicar que esta de acuerdo, los choferes, las meseras, los repartidores de comida, la trabajadoras domésticas, toda la gente que no puede acudir a la marcha la comprende y apoya desde la convicción más viva.

Un día es baile, y uno más, aquel en que te vas, una causa que es de ellas y nos lo comparten de viva voz

Arora. No pudo asistir a la marcha pero ha participado en la organización, se reunió días antes para apoyar con las mantas, la construcción de ellas es colectiva, así que uno de estos días hizo tiempo para poder asistir, llevó un bote de pintura que encontró de oferta, otro se los regalaron unos pintores que eran de Guatemala.

Aurora está agradecida con el grupo, pues gracias a la autoayuda organizó una colecta, y antes otra. Desde que ICE ha estado haciendo redadas a las mujeres se les dificulta la vida, algunas dejaron de dormir, es el caso de Aurora que fue reuniendo poco a poco, gracias a vender comida hasta que pudo organizar una kermes, la anuncio en el chat, así es que logró después de grandes esfuerzos, pagar a un abogado que pudiera sacar a su esposo del arresto por no tener papeles, por ser indocumentado. Ella lo platicó así, en un instante, aunque nunca lo olvidará.

Celeste. No pudo asistir a la marcha porque le tocó trabajar, nadie como ella sabe preparar las tortillas, lo aprendió desde su pueblo en Michoacán, desde el tacto sabe si el maíz es tierno, lo detecta en la humedad de la masa, con los dedos, por eso es que no puede faltar al restaurante, el dueño la tiene allí, por eso, por esa cualidad de hacer tortillas a mano, se venden bien en ese restaurante tan popular.

Ella atiende la marcha desde su teléfono y ruega por una reforma migratoria que la ayudaría como nunca, es madre soltera, ha sacado a su hijo adelante, incluso en los preparativos de la Universidad, de la que nada sabía pero ha ido aprendiendo poco a poco, pues quiere que su hijo sea profesionista y trabaja muy duro para lograrlo, a veces en costura, en ratitos, cada día, en lo de las tortillas.

Si la llamas para trabajar, que sea en lunes, su día de descanso, un dinero extra, ayudará para los estudios de su hijo, pues piel naranja les ha quitado beneficios.

Victoria. Tiene papeles y un español sin acentos, también tiene claros los retos de las jóvenes. Mientras me promete una reseña de sus varios esfuerzos y acciones en favor de la comunidad, me hace ver que aún si estuviera sola, lucharía por las jóvenes: “las redadas han hecho más pobres a las mujeres, ellas tienen miedo y no salen a trabajar, por eso es que ahora que se están dando las graduaciones, las jóvenes, sus hijas, no acuden a la ceremonia del baile porque no tienen vestido, esos vestidos son caros, cuestan doscientos, trescientos dólares, ellas no los tienen.

Vicks, pese a su trabajo y ocupaciones, se da el tiempo, ya colectó 20 vestidos renovados, que donará a las jóvenes, para que puedan asistir al baile de su graduación, ceremonia iniciática que sin duda las presenta, las hace presentes, pero además, encamina su ruta hacia los estudios profesionales.

Vicky me debe el relato de un esfuerzo con una causa encomiable, la de procurar el digno ánimo de las jóvenes, hijas de familias mexicanas y latinoamericanas, para andar el largo y difícil camino que les llevará a obtener sus estudios profesionales.

Lety, Corazón Generoso. Se va, aunque aquí es valorada. Ella es querida porque ha ayudado a otros, asi que se han organizado viandas y chirimías, para ayudarla en recursos ahora que le falló el trabajo.

En ella y por su obra, se cristaliza el ánimo conocido y que como ningún otro surge entre algunos migrantes: la solidaridad.

Este domingo habrá venta de comida, se danzará y cantará. Con palabras sentidas se habrá de remover el corazón del grupo para reflexionar en lo mucho que ayuda acudir a la red social, a la red de apoyo, a la creatividad femenina, la de los compañeros y compañeras, al corazón generoso de los migrantes, que viendo su soledad, aprendieron a hablar, a hablarse, a dar la cara y descubrir a los demás ayudándolos.