Por: Don Cansino
“En política internacional no hay casualidades”. Hay momentos. Y el encuentro del Global Progressive Mobilisation en Barcelona es uno de ellos.
No se trata de un foro más, es la construcción —abierta, sin disfraz— de un bloque político global progresista que busca coordinar posicionamiento, estrategia y poder frente a un mundo cada vez más polarizado.
Y allí estará Claudia Sheinbaum Pardo.
México en la foto…pero ¿en qué papel?
La presencia de la Presidenta mexicana tiene lectura doble.
Por un lado, es una jugada lógica:
México no puede quedarse fuera del tablero internacional.
Participar es influir; ausentarse es desaparecer.
Pero, por otro lado, hay una pregunta incómoda:
¿México va como protagonista…o como acompañante de agenda?
Porque estos espacios no sólo generan diálogo. También generan alineamientos.
Y ahí es donde la comunidad migrante mexicana debe poner atención.
Los grandes ausentes en la agenda global: los migrantes mexicanos
En estos foros se habla de:
Democracia, cambio climático y justicia social.
Pero pocas veces —por no decir casi nunca— se habla con seriedad: de los mexicanos residentes en el exterior. Los mismos que:
Envían más de 60 mil millones de dólares en remesas.
Sostienen economías regionales.
Enfrentan sistemas migratorios cada vez más duros.
Y sin embargo…
No hay representación formal.
No hay agenda estructurada.
No hay voz propia en estos espacios.
El riesgo del bloque ideológico
El Global Progressive Mobilisation no es sólo cooperación.
Es también:
coordinación política internacional,
construcción de un posicionamiento político,
alineación de gobiernos.
Y eso tiene implicaciones:
México puede ganar presencia
Pero también puede perder margen de independencia.
Porque cuando los bloques se consolidan:
Las decisiones dejan de ser totalmente nacionales,
comienzan a responder a consensos internacionales.
¿Qué sí puede ganar México?
Seamos claros: tampoco todo es negativo.
Esta gira puede abrir:
relaciones con Europa,
cooperación energética y tecnológica,
reposicionamiento diplomático.
Y eso es necesario.
Pero el punto no es si ir o no ir…
El punto es qué agenda llevas.
Desde esta trinchera, la pregunta de fondo es directa:
¿Quién está defendiendo a los migrantes mexicanos en estos espacios?
Porque si México va a liderar en lo global…
Debe empezar por representar a:
sus trabajadores en Estados Unidos,
sus comunidades en el exterior,
su diáspora que hoy sigue siendo invisible en la política internacional.
Cierre: presencia no es representación.
Asistir a Barcelona es importante.
Estar en la mesa suma.
Pero no basta con aparecer en la foto.
La verdadera política no se mide por los eventos a los que asistes… Sino por:
a quién llevas contigo en la agenda.
Y hoy, viven millones de mexicanos fuera del país que siguen esperando ser parte de esa conversación.

