Para proteger la autenticidad culinaria, SRE certifica restaurantes con el Sello M

Berlín, Alemania. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México publicó la convocatoria anual para que restaurantes de comida mexicana, ubicados en cualquier país, puedan obtener el Sello M, certificación de que en la preparación de alimentos se usan técnicas tradicionales, ingredientes auténticos y hay respeto por la riqueza cultural de la cocina mexicana.

El período de inscripción comenzó el 5 de mayo y se extiende hasta el 22 de mayo, constituye la denominación de origen en el ámbito gastronómico y es importante señalar que no es un distintivo comercial, pues su propósito es proteger y perpetuar los saberes culinarios de México en el exterior.

Como se recordará, la cocina mexicana fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el 16 de noviembre de 2010. Esta certificación honra esa distinción y la traduce en un instrumento práctico para los restauranteros.

Asegura a los consumidores en los países donde se instala un restaurante mexicano, que lo que están degustando guarda la magia, los sabores y saberes de México.

Requisitos

Los establecimientos interesados deben ingresar al portal oficial sellom.com.mx. Allí encontrarán el formulario de inscripción y la lista completa de requisitos.

Una comisión evaluadora, integrada por especialistas de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Academia Mexicana de Gastronomía, analiza cada solicitud y verifica que el establecimiento cumpla con estándares en materia de autenticidad, calidad gastronómica y preservación de las tradiciones.

La certificación no tiene costo para los solicitantes. Los restaurantes que obtienen el dictamen favorable reciben el distintivo Sello M con una vigencia de dos años. Pasado ese período, deben someterse a una nueva evaluación para renovarlo.

El programa busca que la oferta de comida mexicana en el mundo se aleje de las versiones desnaturalizadas o mercantilizadas. Cada platillo que sale de una cocina certificada debe reflejar el mestizaje, la historia y la creatividad de las comunidades originarias de México.

Del 24 al 26 de abril pasado, la Embajada de México en Alemania fue sede del X Congreso de la Federación de Asociaciones Mexicanas en Europa (FAME), una organización que conecta y apoya a la comunidad mexicana en el continente europeo, que generó un espacio donde se discutieron estrategias para fortalecer los vínculos entre la diáspora y las instituciones mexicanas.

Se delinearon acciones para promover la cultura, la gastronomía y la defensa de los derechos de las y los mexicanos en el exterior.

Oliver Contla y el Sello M

Oliver Abdiel Contla Ortiz, encargado de Asuntos Económicos y Comerciales de la Embajada de México en Alemania confirmó durante el Congreso de la FAME que para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, Sello M es la materialización de una política pública de protección al patrimonio cultural.

El funcionario subrayó que si bien Sello M es una iniciativa institucional, no impide que las comunidades de mexicanos residentes en el exterior se sumen a través de mecanismos complementarios.

Señaló que el paladar de los mexicanos en el exterior, educado desde la infancia en los sabores y saberes de la tradición culinaria, es una herramienta infalible para distinguir si un restaurante que se anuncia como mexicano respeta o no nuestras recetas ancestrales.

Contla confió en que la organización comunitaria pueda desarrollar sistemas de verificación autónomos que funcionen de manera paralela a la certificación oficial, creando así una red ciudadana que complemente el trabajo institucional.

La creación del Sello M no es un hecho aislado ni una ocurrencia reciente. Representa la cristalización de una demanda añeja que sectores de la diáspora mexicana han planteado durante años ante distintas administraciones. México posee un acervo enorme de conocimientos, saberes y técnicas culinarias que merecen ser resguardados y promovidos.

La cocina tradicional mexicana es mucho más que un recetario, por lo que es fundamental hacer saber a la comunidad internacional que la Cocina Mexicana es un modelo cultural completo que comprende actividades agrarias, prácticas rituales, conocimientos prácticos antiguos y técnicas transmitidas de generación en generación.

Sello M es un ejemplo de cómo una solicitud recurrente de los mexicanos en el exterior puede convertirse en una realidad tangible, gracias a la voluntad política de un gobierno transformador.

La convocatoria del Sello M ha sido respaldada por colectivos, asociaciones y ciudadanos organizados en distintos países. Para la diáspora, la autenticidad de la comida mexicana en restaurantes extranjeros no es un asunto menor. Representa la posibilidad de compartir con sus hijos, sus parejas y sus amistades locales los sabores que definen la identidad nacional.

La comunidad puede desempeñar un papel activo en la difusión de la convocatoria. Visitar los establecimientos de comida mexicana en cada ciudad de residencia, conversar con sus propietari@s o cociner@s, explicarles la existencia del Sello M y ofrecer el enlace sellom.com.mx son acciones concretas al alcance de cualquier persona.

Es así como Oliver Contla considera que la organización comunitaria puede complementar esta labor institucional con redes de recomendación ciudadana.

En distintas capitales europeas, norteamericanas y asiáticas, grupos de mexicanos pueden compartir información sobre los establecimientos que ofrecen comida genuina y aquellos que incurren en apropiaciones superficiales.

Este trabajo colectivo fortalece el alcance del Sello M y crea una cultura de exigencia y orgullo en torno a la cocina de México.

Llamado a la acción

La convocatoria cierra el 22 de mayo de 2026. Quienes conozcan un restaurante mexicano en su ciudad que merezca ser certificado tienen todavía un breve plazo para acercarse y compartir esta información.

La defensa del patrimonio gastronómico no es un acto burocrático, es una forma de resistir la homogeneización cultural y de afirmar que México sabe a maíz, a chile, a cacao y a comunidad.

La grandeza de México no se agota en su territorio; con las instituciones y la comunidad, juntos podemos lograr que se expanda en cada taquito bien preparado en Berlín, en cada mole rojo o verde que huele a tradición en París y en cada tamal oaxaqueño o canario de Toluca, que cruza fronteras sin perder su esencia.

El Sello M es una herramienta invaluable para que esa expansión sea auténtica y respetuosa con quienes durante siglos han cultivado la cocina que por supuesto, para los mexicanos es la más rica del mundo, y queremos que el mundo la conciba así.