Morena recurre a senadora suplente para salvar la reforma de nacionalidad única

La falta de apoyo en el Partido Verde y la ausencia de la senadora Karina Ruiz obligaron al bloque oficialista a realizar ajustes de última hora para amarrar la votación constitucional.

Ciudad de México. La bancada de Morena en el Senado de la República tuvo que echar mano de maniobras legislativas de último minuto para alcanzar la mayoría calificada necesaria y aprobar la reforma constitucional sobre nacionalidad única. El ajuste en el pleno se dio tras confirmarse la falta de respaldo de un legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y la ausencia de la senadora titular Karina Ruiz.

El trasfondo del ríspido cabildeo fue expuesto durante la conferencia de prensa matutina de la Presidencia, al detallársele a la mandataria Claudia Sheinbaum que la senadora Ruiz, primera legisladora migrante beneficiaria del programa DACA en EU, no pudo viajar a México para la sesión plenaria debido a que se encuentra en territorio estadounidense gestionando su residencia legal permanente.

Ante la urgencia de concretar la votación, el bloque oficialista llamó a rendir protesta a su suplente, Octavia Carolina Fernández, quien se desempeñaba como servidora pública en el consulado de México en San José, California. Para poder asumir el escaño y otorgar el voto decisivo, Fernández debió presentar su renuncia formal a la plaza diplomática.

Cuestionamientos

La maniobra parlamentaria y la naturaleza de la iniciativa encendieron las críticas del bloque opositor y de organizaciones de la sociedad civil. Larry Rubin, presidente de The American Society of Mexico, lideró un intenso cabildeo junto al Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado.

Rubin, en declaraciones a medios de comunicación, calificó la propuesta como “discriminatoria” y advirtió que fractura a la comunidad migrante al crear ciudadanos de distintas categorías. A las críticas se sumó la objeción sobre el dilema ético que enfrentan los propios legisladores con doble nacionalidad, a quienes se impulsó a votar por una norma que restringe sus propios derechos políticos futuros.

Durante la sesión del Senado también se planteó si el verdadero catalizador de la enmienda era el caso del exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien ha evitado procesos de extradición amparándose en su doble nacionalidad méxico-estadounidense.

Alcances de la reforma

La presidenta rechazó que la iniciativa sea un traje a la medida o una represalia contra el exgobernador de Tamaulipas.

En defensa de la iniciativa —que modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para regular los requisitos para la Presidencia de la República, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la CDMX—, la mandataria sostuvo que es indefendible ante el pueblo de México que quien encabece las fuerzas armadas o la jefatura del Estado le jure lealtad o haga juramento a otra bandera.

Asimismo aclaró que la medida no despoja de la ciudadanía ni perjudica a la población con doble nacionalidad en general, sino que impone un requisito de idoneidad y lealtad institucional: quien aspire a gobernar un estado o el país deberá tramitar y formalizar la renuncia previa a su nacionalidad extranjera.