Trump despliega agentes de ICE en aeropuertos ante colapso por el cierre del DHS

Houston

Houston, Texas. En una maniobra de emergencia para intentar contener el caos que asfixia a las terminales aéreas del país, el presidente Donald Trump ordenó este lunes el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los principales aeropuertos de Estados Unidos. 

La medida busca mantener operativo el sistema de seguridad que se desmorona tras 37 días de un cierre presupuestario que afecta exclusivamente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que obliga a miles de oficiales a trabajar sin percibir salario.

A diferencia de un cierre total del gobierno, esta crisis es de naturaleza quirúrgica y profundamente política. Mientras agencias como Defensa, Justicia o Agricultura operan con normalidad gracias a presupuestos ya aprobados, el DHS se encuentra en un limbo financiero desde mediados de febrero. 

El estancamiento en el Congreso, motivado por disputas sobre las políticas de aplicación de la ley en la frontera, ha forzado a más de 100 mil  empleados federales considerados “esenciales” —incluyendo a la TSA, la Guardia Costera y el Servicio Secreto— a cumplir sus extenuantes jornadas sin recibir un solo cheque de pago.

La larga fila para viajar…

Colapsan revisiones

El epicentro del colapso se localiza hoy en los puntos de control de seguridad, donde la coincidencia del impago con el alto volumen de pasajeros por las vacaciones de primavera (Spring Break) ha creado una “tormenta perfecta”. 

En centros neurálgicos como el Aeropuerto Intercontinental George Bush (IAH) en Houston, las autoridades reportaron este lunes un ausentismo récord de oficiales de la TSA del 42 pir ciento. 

Esta situación ha provocado el cierre de numerosos carriles de inspección y la suspensión de servicios premium como TSA PreCheck y CLEAR, dejando a los viajeros en filas que superan las cuatro horas de espera.

Bajo la dirección del “zar de la frontera”, Tom Homan, el despliegue de ICE tiene como objetivo inmediato liberar de tareas logísticas a los pocos agentes de la TSA que aún permanecen en sus puestos. 

Aunque los oficiales de inmigración no cuentan con la certificación técnica para operar escáneres de rayos X, han asumido funciones de vigilancia perimetral y verificación de documentos de identidad. 

No obstante, la medida ha generado preocupación en grupos de derechos civiles debido a la presencia de agentes con facultades de arresto migratorio en las filas de pasajeros.

El impacto del cierre del DHS se extiende más allá de las pistas de aterrizaje. La Guardia Costera es actualmente la única rama militar que no está cobrando su salario mientras mantiene operaciones de rescate, y las aduanas en los puertos terrestres (CBP) ya registran retrasos significativos en el procesamiento de carga comercial.

En alerta

Ante la falta de visos de solución en el corto plazo, las autoridades mantienen la alerta máxima. La recomendación oficial para los pasajeros es presentarse en las terminales con una antelación de 3 a 4 horas.

Por su parte, la mayoría de las aerolíneas han comenzado a ofrecer reprogramaciones gratuitas de vuelos, reconociendo que el desastre operativo actual está totalmente fuera del control de los usuarios. 

Con el receso legislativo del 27 de marzo a la vuelta de la esquina, la presión sobre el Congreso para restablecer los pagos es ahora una cuestión de supervivencia para el transporte nacional.