Davos, Suiza. En un retorno triunfal al Foro Económico Mundial durante el segundo año de su segundo mandato (2026), el presidente Donald Trump declaró el fin de la inflación y el inicio de un “milagro económico” en Estados Unidos, al tiempo que lanzó un ultimátum geopolítico a sus aliados europeos: la cesión de Groenlandia es necesaria para la seguridad global o habrá consecuencias en la relación con la OTAN.
Esta 56 Reunión Anual del Foro Económico Mundial, se realiza del 19 al 23 de enero bajo el lema “Espíritu de diálogo”, y se consolida como una de las ediciones más concurridas de su historia, reuniendo a cerca de 3 mil líderes de 130 países.
El encuentro marca un punto de inflexión institucional tras el retiro de su fundador, Klaus Schwab, y se desarrolla en un clima de alta tensión geopolítica caracterizado por la fragmentación global y el desafío al multilateralismo tradicional.
La agenda de este año se centra en cinco ejes críticos: la cooperación en un mundo en disputa, la búsqueda de nuevas fuentes de crecimiento económico, la inversión en el capital humano frente a la irrupción de la inteligencia artificial, el despliegue responsable de la innovación tecnológica y la construcción de prosperidad dentro de los límites planetarios.
Entre los participantes destacados figuran más de 60 jefes de Estado, entre los que se cuenta el regreso de Donald Trump y la participación de líderes latinoamericanos como Javier Milei, Gustavo Petro y Daniel Noboa, quienes debaten soluciones ante riesgos urgentes como la desinformación y la confrontación geoeconómica.
El ultimátum por Groenlandia y la OTAN
El punto más álgido del discurso de Donald Trump fue la demanda explícita de adquirir Groenlandia a Dinamarca. Argumentó que la isla es vital para construir un “domo dorado” de defensa contra Rusia y China, advirtiendo que la negativa europea no será olvidada.
“Todo lo que queremos de Dinamarca, para la seguridad nacional e internacional y para mantener a raya a nuestros muy energéticos y peligrosos enemigos potenciales, es esta tierra”, afirmó el mandatario. Vinculó esta petición directamente con el apoyo estadounidense a la OTAN, sugiriendo que la alianza es una calle de un solo sentido donde EE. UU. paga y Europa se beneficia.
Trump lanzó una advertencia directa a sus aliados: “Tienen una opción: pueden decir que sí y estaremos muy agradecidos, o pueden decir que no y nosotros lo recordaremos”. El presidente desestimó el valor actual del territorio para Dinamarca, calificándolo como un “gran pedazo de hielo” que le cuesta millones mantener, mientras que para Estados Unidos representa un activo estratégico indispensable.
El “milagro económico” y el fin de la inflación
Trump contrastó su administración con la de su predecesor, Joe Biden, asegurando que ha derrotado la estanflación. Presentó cifras récord: una inflación reducida al 1.6% y una proyección de crecimiento del 5.4% para el cuarto trimestre, cifras que atribuyó a su agresiva política de desregulación y aranceles.
“Bajo la administración Biden, Estados Unidos estaba plagado por la pesadilla de la estanflación… pero ahora, después de solo un año de mis políticas, estamos presenciando exactamente lo contrario”, declaró Trump. Añadió que su gobierno ha eliminado “129 regulaciones por cada nueva regulación aprobada” y ha recortado 270,000 puestos burocráticos federales.
Energía: Ataque a la “Estafa Verde” y auge de la IA
El presidente criticó duramente las políticas climáticas europeas y el “Green New Scam” (La gran estafa verde), señalando el fracaso energético de Alemania y el Reino Unido. En contraposición, anunció un impulso masivo a la energía nuclear y a los combustibles fósiles para alimentar la demanda de la Inteligencia Artificial (IA).
“Estamos liderando al mundo en IA por mucho”, aseguró, revelando que ha permitido a las grandes tecnológicas construir sus propias plantas de generación eléctrica para sus centros de datos. Sobre las energías renovables, fue tajante: “Los molinos de viento están por todos lados y son perdedores… matan a los pájaros, arruinan sus paisajes”.
Política Exterior: “Baño de sangre” en Ucrania y ataque a Irán
En el frente de guerra, Trump describió el conflicto en Ucrania como un “baño de sangre” y afirmó estar mediando personalmente entre Vladimir Putin y Volodímir Zelenski, aunque reconoció que existe un “odio anormal” entre ambos líderes que dificulta el acuerdo final.
Sobre Medio Oriente, reveló detalles de una operación militar masiva contra Irán al inicio de su mandato para detener su programa nuclear: “Los golpeamos duro y fue una obliteración total… si no hubiéramos hecho eso, nunca habrían tenido paz en el Medio Oriente”, sentenció, mencionando el uso de bombarderos B-2 y misiles Tomahawk.
Medidas domésticas: Vivienda y Criptomonedas
Finalmente, Trump abordó la crisis de vivienda en EU con medidas proteccionistas. Anunció una orden ejecutiva para prohibir que grandes inversores institucionales compren casas unifamiliares, declarando que “Estados Unidos no se convertirá en una nación de inquilinos”. Además, pidió al Congreso topar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10 por ciento temporalmente y reafirmó su apoyo a las criptomonedas para evitar que China domine ese mercado.

Iniciativa periodística impulsada a principios de 2024 por periodistas, comunicadores y lìderes sociales, en su mayor parte mexicanos residentes en Estados Unidos.

