Ciudad de México. El pasado 17 de marzo, el Senado de la República fue sede del conversatorio “Conociendo México: Mexico Trek 2026”, un espacio de diálogo estratégico entre legisladores mexicanos, especialistas en seguridad y una delegación de estudiantes de posgrado de las universidades de Harvard, Stanford y el MIT.
Aunque el foro abordó el estado de las relaciones trilaterales en el marco del T-MEC, el punto de quiebre fue la intervención del abogado especialista en justicia penal y militar, César Gutiérrez Priego, quien ofreció un crudo análisis sobre el panorama de la seguridad nacional.
Frente a la futura élite académica de Estados Unidos que tomará decisiones sobre la relación binacional, se aportó una perspectiva crítica que desafía la narrativa oficial.
El fracaso de la prohibición y la guerra contra las drogas
En su intervención, Gutiérrez Priego demostró cómo la estrategia bilateral antidrogas necesita un cambio urgente de paradigma. El analista explicó que la guerra contra el narcotráfico en México es una réplica fallida de la declaratoria realizada por Richard Nixon en Estados Unidos en 1971.
Para ilustrar el fracaso de este enfoque punitivo, expuso que cuando se fundó la DEA en 1973, había menos de un millón de adictos estadounidenses; en contraste, el día de hoy existen 42 millones de adictos a drogas duras reconocidos en la nación vecina.
Otro eje central fue la defensa de las capacidades de las élites militares mexicanas. Gutiérrez Priego fue categórico al afirmar que México no necesita la intervención de fuerzas especiales estadounidenses, como los Navy Seals o la Delta Force. En su lugar, resaltó las altas capacidades tácticas de las unidades nacionales, comparando a las Fuerzas Especiales de la Armada con los Seals y a las Fuerzas Especiales del Ejército, conocidas como “Los Murciélagos”, con la Delta Force.
Estas aptitudes quedaron evidenciadas en el reciente operativo de alta complejidad táctica realizado en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Esta acción culminó con el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, considerado el líder criminal más importante a nivel mundial.
Con este golpe, el Ejército Mexicano vindicó la caída de un helicóptero Cougar en 2015, donde murieron ocho militares, y demostró que “tiene la coordinación necesaria para ejecutar misiones utilizando inteligencia estadounidense”. Sin embargo, el operativo dejó un saldo trágico: la pérdida de tres elementos de las fuerzas especiales y de 25 agentes de la Guardia Nacional asesinados como represalia por el cártel.
La ineficacia de la FGR y el resguardo de la impunidad
A pesar de la victoria militar, Gutiérrez Priego lanzó una dura revelación sobre la actuación de la Fiscalía General de la República (FGR) en este mismo caso. Mediante un comunicado oficial, la FGR reconoció que no resguardó los seis inmuebles donde se ocultaba el líder criminal, argumentando que la zona no ofrecía “condiciones mínimas de seguridad para el resguardo del personal ministerial y pericial”. Según la Fiscalía, esta demora provocó que personas ajenas ingresaran y contaminaran la escena de los hechos.
Para el especialista, esta omisión, ya sea por negligencia deliberada o incapacidad, resultó en la pérdida de evidencias fundamentales. Denunció que se desperdició una oportunidad histórica para integrar carpetas de investigación que revelaran la red de nóminas y sobornos entre el crimen organizado, políticos, empresarios y policías corruptos.
Finalmente, el evento visibilizó la profunda desprotección jurídica en la que operan las tropas. Gutiérrez Priego y el general Eduardo Emilio Zárate Landero señalaron que las Fuerzas Armadas han asumido labores de seguridad pública ante la ineficacia policial, pero operan sin una Ley de Seguridad Interior, la cual está paralizada desde 2018.
El resultado de cumplir órdenes presidenciales sin este respaldo jurídico es que, actualmente, 244 elementos del Ejército y la Fuerza Aérea se encuentran en prisión.
Por su parte, los legisladores como Alejandro Murat y Luis Alfonso Silva Romo coincidieron en que la competitividad de Norteamérica y el éxito del T-MEC requieren que los países colaboren pacíficamente, priorizando frenar el tráfico de armas y construir instituciones civiles de justicia fuertes y eficaces.

Iniciativa periodística impulsada a principios de 2024 por periodistas, comunicadores y lìderes sociales, en su mayor parte mexicanos residentes en Estados Unidos.

