Los Ángeles, California. Noventa y cinco años después de la primera redada contra migrantes en Plaza Olvera, en el Parque Plaza de Los Ángeles, que marcó el inicio de las campañas masivas de deportaciones de mexicanos y mexicoamericanos, un documental y un panel han desenterrado esta “injusticia olvidada” y trazan paralelismos con la retórica antiinmigrante actual.
El 26 de febrero de 1931, el Servicio de Inmigración y Naturalización (predecesor de ICE) detuvo a 500 personas, en aquel entonces informó que procesó a 20 mexicanos, 5 chinos y 1 japonés-americano.
Este evento, recordado el pasado jueves 10 de febrero en La Plaza de Cultura y Artes, fue el punto de partida para abordar una de las páginas más oscuras de la historia estadounidense, donde se estima que casi 2 millones de personas fueron deportadas en la década de 1930, de las cuales hasta el 60 por ciento fueron ciudadanos estadounidenses.
Legado de traición y olvido
La Gran Depresión, que comenzó en 1929, sirvió de catalizador para estas deportaciones masivas. La administración Hoover, bajo el lema “empleos estadounidenses para estadounidenses de verdad”, implementó políticas que, aunque no eran explícitamente raciales, se dirigieron desproporcionadamente a la comunidad mexicana y mexicoamericana.
La proximidad de la frontera y el menor costo de las deportaciones a México, en comparación con otros grupos, facilitaron esta discriminación.
El documental “A Forgotten Injustice” (Una injusticia olvidada), dirigido por Vicente Serrano en 2008, y el libro “Decade of Betrayal: Mexican Repatriation in the 1930s” (Década de Traición: La Repatriación Mexicana en la Década de 1930), escrito por Francisco Balderrama, en coautoría, sirvieron de ejes para la recuperación de esta memoria histórica.
Serrano se inspiró en la historia de su abuela, Nana Goncha, quien fue deportada a pesar de haber nacido en Vignes Street, East LA. María Valencia, hija de Feliciana Castro, deportada en 1932, se ha dedicado a la enseñanza y a la preservación de esta historia. Su madre, a pesar de haber sido bautizada en Los Ángeles, fue enviada a México, donde enfrentó una vida de miseria.
La doctora Christine Valenciana, cuya madre también fue deportada de niña en 1935, ha recopilado una serie de historias orales que ahora forman parte de las colecciones de la Universidad Estatal de California.
Estos testimonios revelan el profundo trauma de las deportaciones: familias separadas, niños ciudadanos estadounidenses expulsados ilegalmente, y la lucha por sobrevivir en un país desconocido. Muchos de los deportados, nacidos en Estados Unidos, no hablaban español y fueron estigmatizados en México.
La ironía de la historia se manifestó cuando algunos de estos hombres, años después, recibieron avisos de reclutamiento para luchar por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
Durante más de 20 años, señalaron los panelistas han abogado por la legislación y la inclusión de esta historia en el currículo escolar. En 2012, el estado de California se disculpó por las deportaciones, con lo que dio un paso significativo hacia el reconocimiento. Sin embargo, la lucha continúa.
El doctor Balderrama enfatiza la importancia de las alianzas multirraciales y multiétnicas para enfrentar las injusticias actuales. Señala que la retórica y las acciones de ICE hoy en día son “mucho peores” que las de la década de 1930, pero expresa esperanza en el activismo y la conciencia creciente.
Paralelismos
La discusión no solo se centra en el pasado, sino que traza claros paralelismos con la situación migratoria actual. La retórica de “invasión” y las deportaciones masivas, que se escuchan hoy, evocan el lenguaje utilizado en la década de 1930. Los panelistas instaron a la audiencia a ser activistas, a educar a sus comunidades y a no permitir que esta historia se borre.
La terminología también es un punto clave. Se prefiere el uso de “expulsión” o “remoción” en lugar de “deportación” o “repatriación” para reflejar la ilegalidad y la falta de consentimiento de muchos de los afectados. La doctora Valenciana subrayó que su madre, nacida en Estados Unidos, no debió ser “repatriada” a un lugar donde nunca había estado.
La historia de las deportaciones de la década de 1930 es un recordatorio de las violaciones de derechos civiles que pueden ocurrir cuando los gobiernos locales y estatales intentan hacer cumplir leyes de inmigración complejas.
Los panelistas hicieron un llamado a la acción: manifestarse a marchas, ayudar a personas indocumentadas y, sobre todo, no permitir que esta historia desaparezca.
Los Ángeles, California.
Apasionada activista, luchadora social y una defensora del Humanismo Mexicano en los medios de información alternativos electronicos y en la radio KPFK 90.7 Fm “Enfoque Latino” honesta, transparente, congruente, empática con las causas justas y humanas.
Una trabajadora que se desarrolla en el trabajo de limpieza, cuidado de infantes y de adultos mayores (care giver) que ama cocinar y la vida sana en equilibrio.
Me preocupa, cuido y disfruto este hermoso planeta la madre tierra y todo lo que en ella habita. Me siento bendecida y muy feliz estar viviendo estos tiempos de la Cuarta transformación de mi querido Mexico y ver su resurgimiento como Ave Fénix.

