Propaganda de Guerra

Marchaen defensa de la soberanía de México y en apoyo a la liberación inmediata del presidente Nicolás maduro y su esposa Cilia Flores

Los 5 principios de la propaganda de guerra. Propuesta de Michel Collon

En estos momentos donde se intenta justificar lo injustificable, quiero recordar las enseñanzas de uno de los más lúcidos analistas de los medios y la geopolítica: el periodista belga Michel Collon. Por décadas, él ha desmontado la maquinaria de la propaganda de guerra, revelando sus cinco principios repetidos en cada intervención. Hoy, viendo el ataque contra Venezuela, los he reconocido claramente Y me parece fundamental darlos a conocer en este espacio para nuestros amigos lectores de Enlace Mexamerica

Primero: Ocultan los intereses reales

Todos sabemos que sería muy complicado si los imperios salieran abiertamente al mundo a generar y provocar guerras con la justificación de que se quieren robar el petróleo, el gas, el litio, las tierras raras, el agua, el oro, etc.

Para lograr crear una guerra primero tienen que hacer un trabajo de comunicación y de propaganda para convencer a la opinión pública y deben lograr ocultar sus verdaderos intereses. En Libia (2011), hablaron de “proteger civiles”, pero los cables diplomáticos revelaron el interés por su petróleo y su oro, poco tiempo después nadie pudo ocultar que Qatar y Total fueron los principales beneficiarios de las intervenciones bélicas pues al final ellos fueron quienes se “compartieron” el gas.

En Irak (2003), mintieron sobre armas de destrucción masiva. El verdadero objetivo era el control del petróleo y la geopolítica del Medio Oriente. Este principio está prácticamente rebasado porque si bien desde el siglo pasado se habían ocultado las verdaderas razones, ahora mismo, con total y absoluto descaro dicen estar muy preocupados por el avance del narcotráfico y los negocios del Presidente Maduro pero que también quieren recuperar el petróleo, ante las acusaciones en contra del mandatario, se ha demostrado que el “cartel de los soles” no existe pero el petróleo sí; Venezuela tiene la reserva más grande de petróleo del planeta con más de 300,000 millones de barriles de crudo probado, principalmente concentrados en la Faja petroliofera del Orinoco

Segundo: Ocultan la historia

Antes de bombardear Siria, borraron de la narrativa de cómo potencias extranjeras financiaron y armaron a grupos yihadistas para desestabilizar el país. Es necesario recordar que fue Francia quien bombardeó Siria para impedir su independencia en 1945, practicaron y organizaron la división principalmente sobre la base de diferencias religiosas, toda la historia de Siria desde su heróica resistencia frente a Israel ha sido dictada por los sionistas y Estados Unidos, que han trabajado arduamente para debilitarla y quebrarla. En Yugoslavia (1999), se ignoró por completo la historia compleja de los Balcanes y se presentó a Milosevic como un “nuevo Hitler” sin contexto. Ahora en Venezuela se les ha olvidado decir que ellos ya controlaron el petróleo, que la CIA ha logrado todos sus golpes de estado en América Latina; menos en Venezuela, a Trump se le olvidó revisar la historia y no conoce 3 intentos de intervención fallidas, golpe de estado militar del 2002, luego quisieron sabotear el petróleo en 2003 y una tentativa de golpe electoral en 2004; los tres fueron rotundos fracasos que no quieren que nadie recuerde.

Tercero: Utilizan a la población como pretexto humano

Justo como pasó en Libia con la supuesta “masacre inminente” en Bengasi, que nunca fue verificada, pero sirvió para la resolución de la ONU. Siempre se presentan como los que están defendiendo a las víctimas, víctimas que en realidad son la consecuencia de sus actos. En múltiples ejemplos sabemos que promueven que al interior de los países se intensifiquen los conflictos; mientras más conflictos existan al interior, mejor pues con ello justifican frente al mundo su intervención, sin olvidar que ellos son los que los provocan. Eso es lo que está pasando hoy también en Venezuela, donde exageran o manipulan cifras de una crisis migratoria o humanitaria para generar la idea de que “algo debe hacerse”, ignorando que las sanciones son la principal causa de ese sufrimiento.

Cuarto: Se fabrican un enemigo diabólico

A Saddam Hussein lo pintaron como un monstruo con armas listas para atacar Occidente. A Muammar Gaddafi lo llamaron “loco” y “genocida”. A Bashar al-Assad lo acusaron sistemáticamente de ataques químicos sin permitir investigaciones independientes rigurosas. Quienes conocemos a Estados Unidos debemos recordar que quién si no ellos han empleado la mayor cantidad de armas de destrucción químicas a lo largo de su historia, casi 300 kilos fueron lanzadas sobre Vietnam, todavía hace algunos años seguían naciendo bebés terriblemente afectados por estas armas. A Venezuela, desde Chávez, la han satanizado como una “narco-dictadura” y una amenaza terrorista, repitiendo el mismo libreto para justificar cualquier acción.

Quinto: Controlan y saturan la información

Durante la guerra de Ucrania, los medios occidentales presentaron una narrativa unilateral, censurando cualquier análisis de las causas geopolíticas como la expansión de la OTAN. En la Primera Guerra del Golfo, se transmitió en vivo un bombardeo limpio y preciso que ocultó los miles de civiles muertos. Es el mismo monopolio informativo que hoy intenta imponer una sola versión sobre Venezuela.

Marcha en México

Hoy, siete días después del cobarde secuestro del Presidente Maduro, vemos estos cinco principios en acción. Ocultan que esto es por el petróleo, el oro y el litio de Venezuela, aunque al final Trump lo aceptó, la razón por la que secuestraron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores es un invento, un acto cobarde que atentan en contra de los tratados internacionales. Ocultan que ya saquearon a ese pueblo hermano en el pasado. Utilizan el sufrimiento que sus sanciones causaron como pretexto para “rescatar”. Pintan a Maduro como el diablo y saturan las redes con su versión. ¡No caigamos en la trampa! Conocer estos principios, probados en Irak, Libia, Siria y Yugoslavia, es el primer acto de resistencia. Si los reconocemos, la máquina de guerra pierde su combustible principal: nuestro consentimiento manipulado.

¡Que viva la verdad y la soberanía de los pueblos!

El día de hoy sábado 10 de enero, ciudadanos venezolanos y de muchas otras nacionalidades latinoamericanas, fueron cobijados por el pueblo de México, desde el Angel de la Independencia hasta la “Plaza Palestina Libre” .

El clamor popular a lo largo de los casi 5Km fue el rechazo a la política de intervención, de guerra, de ocupación, que atenta contra la soberanía de los países del Sur.

En el Correo Ilustrado del periódico La Jornada, nuestro amigo Pablo Moctezuma publicó la convocatoria diciendo que la lucha de nuestros pueblos no comenzó ayer. Llevamos 500 años resistiendo ante distintos imperios. Ayer fue el español, que secuestró a Moctezuma, a Atahualpa y a Hatuey. Hoy, es el imperio yanqui el que secuestra al presidente Maduro y amenaza nuestra soberanía con bloqueos, sanciones e intervenciones.

Debemos recordar que desde 1823, la Doctrina Monroe ha justificado décadas de invasiones, golpes de Estado y el despojo de nuestro territorio. Estados Unidos nos ha invadido una y otra vez, arrebatándonos no solo tierra, sino también nuestro derecho a decidir. Ahora, en su decadencia económica, vuelve con más voracidad por nuestros recursos.

Considero que puedes estar o no de acuerdo con la forma en que el gobierno del presidente Nicolás Maduro defiende la soberanía de Venezuela frente a más de 900 sanciones y bloqueos asfixiantes. Pero lo que no podemos negar es el derecho de cualquier pueblo a resistir el saqueo.

Puedes soñar o no con un estilo de vida norteamericano, pero es inevitable reconocer que el régimen neoliberal está en crisis. Mientras, en el propio corazón del imperio, las protestas en Minneapolis, Los Ángeles y Chicago nos recuerdan que la injusticia también se combate desde dentro.

Lo que sí es fundamental es que tu postura esté informada, que no ignore la historia. No podemos permitir que se repitan los crímenes del ICE, que ya ha asesinado a personas como Renne Good, Marimar Martínez y Silverio Villegas. No podemos normalizar las amenazas de bombardear Cuba o invadir México.

El factor decisivo siempre ha sido la resistencia organizada de los pueblos. Por eso, hoy más que nunca, debemos informar al mundo lo que realmente esta ocurriendo en la calles del mundo: hay un rechazo frontal y profundo a la presencia norteamericana en todo el mundo vía sus mas de mil bases militares sembradas en todo el mundo, vía sus amenazas arancelarias, sus operaciones encubiertas, su espionaje, su basura alimentaria, su monopolio bélico, su existencia peligrosa, supremacista, esclavista, neocolonial.

La marchar por Venezuela, por América Latina, por la memoria de cinco siglos de dignidad, por la defensa de la soberanía de México y de la Patria Grande fue un éxito y lo mas escuchado fue: Fuera Yanquis de América Latina.

Defender nuestra soberanía no es opcional: es un mandato histórico.
¡Hasta la victoria siempre!