Migrantes podrían trabajar en consulados; Karina Ruiz impulsa reforma histórica

En el marco de su primer informe de actividades legislativas realizado el 11 de diciembre, la senadora Karina Isabel Ruiz Ruiz, destacó que es necesaria una profunda reforma en el Servicio Exterior Mexicano, que permita a mexicanos migrantes laborar en embajadas y consulados.

Oriunda de Tlalnepantla de Baz, Estado de México, la senadora Ruiz Ruiz es la primera mujer migrante en ocupar un escaño en el Senado de la República, y presentó en su primer año en la LXVI Legislatura una agenda centrada en la dignidad y los derechos de los más de 40 millones de mexicanos que viven en el exterior.

Entre sus propuestas más destacadas figura una reforma profunda al sistema consular para permitir la integración laboral de la comunidad migrante en estas sedes; la iniciativa implica una reforma a la Ley del Servicio Exterior Mexicano.

Migrantes como primer contacto en consulados

La propuesta tiene como objetivo aprovechar el conocimiento de primera experiencia que los connacionales tienen sobre las necesidades de su propia comunidad, lo que debe servir para que las personas mexicanas migrantes sean tratadas con mayor sensibilidad, pues el trato sensible y digno deben hacer parte de la restructuración.

Al respecto, la senadora Cintia López Castro respaldó la medida, y señaló que es fundamental que al menos 50 % del personal en embajadas y consulados sean personas migrantes, y evitar así la contratación de personal externo o “recomendados” que carecen de capacidad para entender  la realidad de la denominada diáspora.

La iniciativa establece la obligación de que todo el personal consular y de estaciones migratorias reciba capacitación en derechos humanos, perspectiva de género y sensibilización, que permita un trato incluyente y respetuoso.

La senadora recordó haber dicho directamente al canciller Juan Ramón de la Fuente la necesidad de que los mexicanos no sean recibidos por guardias de seguridad en las puertas de los consulados, sino por personal capacitado que no les cierre la puerta por falta de una cita.  

Dentro de los avances legislativos durante su primer año, Ruiz Ruiz resalta el hecho de haber impulsado un total de 14 iniciativas, dentro de las que se puede enumerar —además de la reforma al servicio exterior— la de derechos políticos.

Otra tentativa es la de crear un registro permanente de electores en el exterior y la instalación de módulos del Instituto Nacional Electoral (INE) en consulados para eliminar la burocracia en cada proceso electoral.

Ley Nacional de Retorno y reintegración social

Además mencionó la necesidad de crear la Ley Nacional de Retorno, Repatriación y Reintegración, que garantice a los retornados acceso gratuito al sistema de salud (IMSS-Bienestar) y educación bilingüe para niñas y niños que regresan hablando inglés.

En el caso de la defensa de remesas: su participación se desarrolló en una comisión plural legislativa que en Washington fue clave para frenar un impuesto elevado a las remesas, y consiguió que el Congreso de EE. UU. lo limitara a un punto porcentual aplicado sólo a transferencias en efectivo.

La labor de la senadora ha sido reconocida por sus colegas como un “hito histórico” que ha dado voz a un sector que aporta significativamente a la economía tanto de México como de Estados Unidos, donde el trabajo de los mexicanos representó una aportación de 781 000 millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) estadunidense en 2024.

Se puede entender la propuesta de la senadora Ruiz Ruiz con la siguiente frase: los consulados deberían funcionar como una embajada de “puertas abiertas” donde el anfitrión es alguien que ya recorrió el mismo camino que el invitado, del mismo modo que en un grupo de apoyo el guía es alguien que ha superado las mismas dificultades.

De este modo la legisladora migrante busca que el primer contacto de un mexicano en el extranjero sea con alguien que entienda su idioma, su esfuerzo y su historia.