Washington, DC. La tensión política en Washington alcanzó un nuevo punto de ebullición tras la audiencia sobre “Amenazas Mundiales a la Patria”, celebrada el pasado 11 de diciembre en la Cámara de Representantes.
Se trató de un enfrentamiento sin precedentes en la reunión anual del Comité de Seguridad Nacional donde el presidente, el congresista demócrata Bennie Thompson exigió la renuncia inmediata de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, acusándola de fomentar prácticas de “corrupción, mentiras y anarquía”.
La audiencia, diseñada protocolarmente para revisar peligros externos como el terrorismo, fue secuestrada desde el primer minuto por la polarización interna respecto a las políticas de deportación masiva del presidente Donald Trump.
Thompson no esperó al interrogatorio para lanzar su ofensiva. En su declaración de apertura, responsabilizó a Noem de desmantelar la integridad del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de priorizar una agenda política sobre la seguridad real.
“En lugar de sentarse aquí y hacernos perder el tiempo y el suyo con más corrupción, mentiras y anarquía, le pido que renuncie. Hágale un verdadero servicio al país y simplemente renuncie. Eso, si el presidente Trump no la despide primero”, sentenció Thompson.
Lejos de amedrentarse, la exgobernadora de Dakota del Sur mantuvo una postura desafiante. Ante las acusaciones de que la ciudadanía estaba “harta de sus mentiras”, Noem reformuló las críticas como una prueba de su lealtad a la Casa Blanca.
“Consideraré su petición de renuncia como un respaldo a mi trabajo”, respondió Noem, asegurando que bajo su mando “nunca cederán ni retrocederán” en su misión de “devolver la cordura” al sistema migratorio.
El ambiente en el Edificio de Oficinas Cannon es descrito como un “polvorín”. La sesión tuvo interrupciones surrealistas, incluido un manifestante que gritó frases de la película El Exorcista antes de ser desalojado.
El clímax ocurrió cuando Noem abandonó la audiencia prematuramente, alegando una reunión urgente con el consejo de FEMA. Thompson reveló minutos después que dicha reunión había sido cancelada previamente, calificando la salida de Noem como una huida para evitar el escrutinio. A su salida, la secretaria fue perseguida por los pasillos entre gritos de “¡Vergüenza!”.
Respaldo de la Casa Blanca
El viernes, un alto funcionario de la Casa Blanca declaró al Washington Post, bajo condición de anonimato, que si bien la reunión de FEMA fue efectivamente cancelada por disconformidad con un informe interno, es “muy probable” que la Secretaria Noem no hubiera sido notificada antes de abandonar el Capitolio.
Con esta versión técnica, se buscaría desactivar las acusaciones de perjurio y justificar la abrupta salidade Noem y hasta el mediodía de este viernes, la Casa Blanca evitó emitir un comunicado formal, una estrategia que analistas interpretan como un intento de dejar enfriar la crisis.
El presidente Trump no ha retirado su apoyo, manteniendo la postura expresada días atrás de estar “muy feliz” con el trabajo “fantástico” de Noem.
Por su parte, el DHS ha optado por ignorar la polémica ética lanzando hoy una ofensiva de datos. En un comunicado de prensa titulado “Victoria del DHS”, la agencia omitió referirse a los gritos en el Congreso y, en cambio, presumió la detención de más de 10 mil inmigrantes con antecedentes en ciudades santuario desde junio.
La estrategia es clara: cambiar la narrativa y presentar resultados operativos como la única respuesta necesaria ante el ruido político de los demócratas.

Iniciativa periodística impulsada a principios de 2024 por periodistas, comunicadores y lìderes sociales, en su mayor parte mexicanos residentes en Estados Unidos.

