Ya estamos en la primera mitad de marzo y, con ello, las elecciones primarias de Texas del día 3 del mes en curso marcaron el inicio oficial del ciclo electoral de mitad de mandato de Estados Unidos en 2026.
Fueron éstas las primeras votaciones importantes desde que comenzó el segundo mandato del presidente Donald Trump en enero de 2025, y se registró cifras récord de voto anticipado y de participación ciudadana en niveles que no se habían visto en ciclos anteriores —más de 4.4 millones de votos según algunos informes—.
Las elecciones sirvieron de termómetro nacional para medir la percepción que los votantes de esta entidad federativa tienen de la gestión del magnate y jefe del Ejecutivo federal, así como de las fracturas internas de los partidos y de la asignación de recursos de cara a las elecciones generales del 3 de noviembre de 2026.
La importancia de Texas —con 38 representantes en la Cámara de Representantes de EE. UU. (la mayor cantidad de cualquier estado), un escaño en el Senado en disputa y su estatus como potencia nacional en materia energética y fronteriza— otorga a estas contiendas una relevancia no sólo estatal, sino también nacional.
Texas y su importancia binacional
Desde mi punto de vista también lo considero de importancia binacional, debido a la relevante influencia recíproca entre Texas y los estados del norte de México; es una ironía histórica que para México The Lone Star State sea el principal socio comercial.
Algunos datos ilustran esta relación. En 2024, el comercio entre Texas y México alcanzó aproximadamente 281 200 millones de dólares—123 700 millones en exportaciones y 157 500 millones en importaciones—; hay un superávit a favor de Mexico.
Centro de energía y manufactura: Texas es el principal exportador a México, especialmente en productos petrolíferos, refinados, químicos y componentes automotrices, vitales para la industria mexicana.
En infraestructura fronteriza estratégica se tiene que cerca de dos tercios de la frontera entre Estados Unidos y México se encuentran en Texas. El estado alberga el puerto terrestre más transitado del país (en Laredo) por donde circula una parte considerable del comercio bilateral.
Inversión extranjera directa: empresas mexicanas tienen una fuerte presencia en Texas, con inversiones en manufactura, alimentos y construcción, por ejemplo, Cementos Mexicanos (Cemex) y Bimbo Bakeries USA.
Economía fronteriza: ciudades como McAllen y El Paso funcionan como centros comerciales clave para ciudadanos mexicanos; las ventas minoristas en las zonas metropolitanas fronterizas superaron los 48 000 millones de dólares en 2023.
La guerra interna republicana: Cornyn vs. Paxton
En el terreno político, estas contiendas electorales primarias en Texas se destacaron por una forma demasidado agresiva que asumieron los candidatos al Senado por el Partido Republicano.
Ese hecho tal vez no fue en contra de sus rivales demócratas, sino en contra de ellos mismos con acusaciones y golpes bajos; llevaron su disputa hasta a la misma televisión, “golpeándose” unos a otros.
Se observó, por ejemplo, al senador John Cornyn, con cuatro mandatos en el cargo, lanzar duras críticas contra su principal rival, el actual fiscal general Ken Paxton, quien en el pasado ha enfrentado acusaciones de corrupción que han afectado su credibilidad pública; ninguno de los candidatos alcanzó 50 % de los votos, lo que obliga a una segunda vuelta en el mes de mayo.
Trump, entre la neutralidad estratégica y el riesgo político
El presidente Trump, por su parte se ha mantenido neutral hasta ahora, pero su eventual respaldo será una prueba de alto riesgo sobre la influencia del movimiento Hacer a Estados Unidos Grande Otra Vez (MAGA, por sus siglas den inglés) frente al ala tradicional del Partido Republicano.
Líderes nacionales republicanos temen que Paxton, debido a sus escándalos y antecedentes judiciales, pueda ser un candidato más vulnerable en la elección general, incluso en un estado históricamente republicano.
Por el lado demócrata, destacan dos figuras relativamente jóvenes: Jasmine Crockett, con experiencia como representante federal, y James Talarico, considerado una de las promesas emergentes del Partido Demócrata texano; Talarico logró imponerse en la primaria y se convirtió en el candidato oficial de este partido.
Cabe hacer notar que los demócratas no ganan una elección al Senado en Texas desde 1988, pero la campaña actual ha ganado atención nacional, pues en semanas recientes, Talarico ha aumentado su visibilidad mediática con apariciones en programas de televisión de alcance nacional.
Uno de estos programas televisivos es The View y The Late Show with Stephen Colbert. “The View” es un talk show conducido por el multigeneracional grupo Mujeres, que discute tópicos relevantes.
De este modo, despues de su presentacion, la FCC comision reguladora de comunicacion de Estados Unidos abrió una investigacion —por las consecuencias que podria tener— en caso de que The View haya violado la regla de igualdad de tiempos al aire con otros candidatos.
El fenómeno Talarico y la nueva perspectiva demócrata
Y la cosa no queda ahí, pues dos semanas después Talarico se presentó en el programa de televisión nacional The Late Show de Stephen Colbert, un acérrimo crítico de Donald Trump, y está planeado CANCELAR este programa televisivo en este mismo mayo de 2026; vaya usted a saber por qué razón —los ejecutivos dicen que es por “causas financieras”—.
El punto es que al presentarse en el canal de Youtube de Stephen Colbert, no en el TV show al aire como se había previsto (ejecutivos dijeron a Colbert personalmente NO LO VAYAS A PONER AL AIRE), el video alcanzó en menos de 24 hrs tres millones de vistas y la campaña de Talarico recaudó en 18 hrs más de 2.5 millones de dólares.
¿Pero qué lo hace tan peligroso para los republicanos a nivel nacional? Esto ha llevado a algunos analistas a considerar que la elección en Texas podría convertirse en una contienda más competitiva de lo previsto, y la impensable situación ha obligado al Partido Republicano a destinar recursos adicionales para defender un estado que normalmente se considera seguro.
La importancia de Texas como termómetro electoral
¿Por qué estas elecciones primarias en Texas son relevantes a nivel nacional?, bueno, pues porque los republicanos mantienen una mayoría relativamente estrecha en el Senado, y de ahí se entiende que perder incluso un sólo escaño podría cambiar el equilibrio de poder, especialmente en elecciones de mitad de mandato, donde históricamente el partido del presidente suele perder posiciones.
Así, una contienda competitiva en Texas obliga al Partido Republicano a invertir dinero y atención en el estado, recursos que de otro modo se destinarían a territorios indecisos como Carolina del Norte o Maine.
Para los demócratas, la elección representa una oportunidad simbólica de demostrar que Texas puede volverse competitivo, además de poner en el centro temas como inmigración, seguridad fronteriza y economía.
En el contexto nacional, la aprobación del Presidente también influye en el ambiente electoral. Aunque Trump ganó Texas y Florida con amplio margen en 2024, los niveles de aprobación actuales se han reducido a menos de 50 %.
Este fenómeno ocurre en materia de economía, debido a su terrible manejo y a la violencia generada por acciones desmedidas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), y en la politica de deportacion de inmigrantes.
Economía y guerra, factores que tensionan el voto
A todo lo anterior hay que sumar ahora la guerra en Irán, y que el mismo electorado republicano está confundido y trata de encontrar sentido a este conflicto que ha elvado los precios de la gasolina —por citar un primer impacto en el ciudadano de a pie—.
Esto podría llevar a algunos candidatos republicanos a mantener cierta distancia estratégica respecto al Presidente, dependiendo del clima político en sus distritos; debe tenerse en cuenta que los 38 escaños de la Cámara de Representantes por Texas están en juego.
Los republicanos diseñaron un mapa de redistribución de distritos a mitad de la década —impulsado por Trump y aprobado por la legislatura estatal— que la Corte Suprema permitió mantener vigente; el objetivo era asegurar varios escaños adicionales para los republicanos.
De acuerdo con algunas fuentes, este plan podría rendir sólo entre dos y tres escaños adicionales, en lugar de los cinco esperados, debido a cambios en el voto latino y a la presencia de desafiantes demócratas de alto perfil que están generando fricción y atención de la población.
En resumen, las elecciones primarias de Texas son mucho más que un asunto local, pues sirven de medición para determinar si los republicanos lograrán conservar su mayoría en el Congreso, lo que pone a prueba el control que Trump ejerce sobre el partido.
Esta condición fuerza un gasto nacional masivo en un estado de tendencia republicana («rojo») y moldea la política estadunidense en materia fronteriza y energética, la cual tiene relevancia a escala mundial.
La segunda vuelta electoral del 26 de mayo, así como las elecciones generales posteriores, mantendrán a Texas en el centro de la conversación nacional.
Mientras tanto, la ola azul democrata con figuras como James Talarico e incluso el cantante texano Bobby Pulido podrian dar la sorpresa en noviembre. Estaremos al pendiente.
Arquitecto egresado de la Universidad Veracruzana y residente de Houston, posee una trayectoria multifacética que fusiona el diseño técnico con el compromiso social y artístico.
Con experiencia en la industria de la edificación y energía como técnico BIM, ha complementado su perfil profesional con una sólida labor en el desarrollo comunitario, el marketing digital y la producción audiovisual.
Su formación incluye un pasado destacado en el teatro universitario y una participación activa en organizaciones culturales, donde utiliza disciplinas como la fotografía y la videografía para documentar y fortalecer las narrativas de la comunidad migrante.
Actualmente, integra el equipo de la obra Mex-I-Can y colabora en producción de video, reafirmando su sensibilidad creativa y su dedicación al emprendimiento social.

